Como he vivido los coletazos de la posguerra, y la Dictadura de Franco, tengo archivada una frase, que he escuchado en más de una ocasión: "Usted no sabe con quién está hablando", pronunciada con altanería, y dirigida lo mismo a un guardia civil que al portero de un cine, que intentaba guardar cierto orden en una fila.
No era sólo una expresión de soberbia, sino el orgullo de quién se sabe regido por unas leyes que se inclinan ante el poder. Yo mismo, a veces, he dicho lo de "Soy periodista", pero no porque me creyera en un sector superior al común, sino para reivindicar el derecho a entrar en un recinto, donde se iba a celebrar un acto del que tenía que dar información, nada que ver con el "No sabe usted con quién está hablando", similar al de una eurodiputada, de la que ya no me acordaba, dirigida a un policía, que le contestó que, en cuestiones de orden público, para él era una ciudadana más.
La chica esta creo que se llama Irene, y comprendo su orgullo, y su satisfacción de exhibir un rango, porque además estaba presente ante el cumplimiento de una sentencia judicial, cuya protagonista era una persona anciana, a la que desahuciaban. Los eurodiputados no tienen una nómina muy alta, dada la responsabilidad de sus funciones, porque sólo cobran al mes algo más de 10.000 euros que, con los descuentos, se quedan en menos de 9.000. Por si tienen que hacer alguna fotocopia o gasto de oficina, les conceden otra asignación mensual de 4.950 euros. Menos mal que, cada día que asisten al Parlamento, en su sacrificado trabajo de defender nuestros derechos para que seamos más felices, reciben una dieta diaria de 350 euros. Si llegan a estar diez días al mes, sumarían la pequeña cantidad de 3.500, es decir, que un diputado nos sale por la pequeña cantidad de 17.450 euros al mes, y menos mal que sus viajes en avión o en tren, en primera clase, los pagamos los contribuyentes, porque no quiero imaginarme lo que sería un Parlamento con los diputados angustiados por no saber si les llegarían o no les llegaría el dinero a fin de mes. Por supuesto, si tienen algún cargo en comisiones, reciben otra recompensa económica. Estoy convencido de que esta chica -Irene, creo que se llama- cuando le decía lo de "Soy eurodiputada", le quería transmitir al policía su solidaridad, porque seguro que sabe que el sueldo base de un policía son poco más de 900 euros mensuales.
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