El realismo mágico de la pintora Paula Rego vuelve con Eça de Queiroz

El realismo mágico de la pintora Paula Rego vuelve con Eça de Queiroz

Paula Rego pinta cuadros de un inquietante realismo mágico en los que narra el lado siniestro de los cuentos infantiles de antaño y las tragedias de la vida de las mujeres. La artista, de 80 años, expone sus obras de 2015, inspiradas en la novela El primo Basilio, del portugués del XIX Eça de Queiroz.

La muestra, titulada "El primo Basilio y otras historias", en la galería Marlborough hasta el 21 de noviembre, reúne entre otros los siete grandes cuadros al pastel de la nueva serie pintada este año por Paula Rego (Lisboa 1935), una de las artistas figurativas más reconocidas, de la que el Museo Reina Sofía ofreció una gran retrospectiva en 2007 y que en 1999 ya presentó en Madrid su serie del aborto.

La artista vuelve en estos cuadros, en los que lo grotesco aparece suavizado por la compasión y el color, a su Portugal de origen, desde su estudio en Londres, a donde a los 16 años marchó a estudiar por consejo de su padre para alejarla del Portugal de la dictadura de Oliveira Salazar.

Es la segunda serie de la artista inspirada en una obra de Eça de Queiroz, en la que recrea con todo lujo de detalles el mundo fatigado de la burguesía portuguesa evocado por el novelista y por ella ya a finales de los años noventa en sus pinturas de El padre Amaro.

En su gran estudio al norte de Londres, donde vivió con su marido el pintor inglés Victor Willing hasta su fallecimiento de esclerosis múltiple en 1988, Paula Rego trabaja rodeada de muebles, ropas antiguas de su madre y su abuela, muñecos y objetos que lleva allí para dar vida a historias e imágenes desmitificadoras de la familia y la inocencia y ahondar en la perversión de las restricciones sociales impuestas especialmente a las mujeres.

"¡Oh! -dijo Luisa de pronto, con la vista fija en el diario y sonriendo- el primo Basilio viene a Lisboa". Esta frase al principio de la novela, durante el desayuno con su marido antes de que parta para un largo viaje al Alentejo, anuncia el final: la caída y muerte de Luisa y la verdadera cara de su sueño de amor con el primo Basilio, un antiguo amor de infancia, convertido en siniestra pesadilla.

Las escenas fantásticas de Paula Rego se sostienen plásticamente por sí mismas y, como escribe Fiona Bradley en el catálogo de la exposición, la pintora al utilizar esta novela como fuente de inspiración más que ilustrarla lo que hace es marcar los puntos en los que el territorio de Eça confluye con el suyo.

La historia de "El primo Basilio", del gran novelista portugués se publicó en 1878 con gran escándalo por la descripción del sexo y el deseo sexual y es una obra con un mundo ricamente descrito.

La exposición ofrece otros cuatro cuadros al pastel de 2015, un tríptico en el que la pintora, a la que gusta representar a los animales con cualidades humanas, aparece con la máscara de un mono, integrado por Autorretrato, Sueño y Familia y otra obra, una niña y una mujer trasnfigurada en ángel, titulada Pequeño Angel.

Completan la muestra 26 grabados, cuatro de ellos con aguatinta también de 2015 en los que parte de la conocida fábula portuguesa de la "Sopa de piedra" y otros de la trágica serie "Mutación femenina".

La artista siempre explica que sus obras son relatos y que tenía una tía que de niña le contaba historias desde por la mañana hasta la hora de la cena.

Hoy tiene un Museo que le ha dedicado el Gobierno Portugués, la Casa das Historias de Paula Rego, en Cascais, en el que se exhibe su biografía artística, dibujos, pinturas acrílicas, collages surrealistas y los grandes cuadros al pastel y también obra de su marido.

Es dama del Imperio británico y doctora Honoris Causa por la Universidad de Oxford, aunque en sus cuadros cuenta historias de la tradición portuguesa fundamentalmente, del sufrimiento de las mujeres y también de cuentos como Caperucita Roja o la Cenicienta, en los que la ella no ve inocencia y sí crueldad.