La Comunidad refuerza este lunes su programa de avales para facilitar la compra de la primera casa, amplía el precio máximo de los inmuebles subvencionables y flexibiliza requisitos en un contexto de fuerte encarecimiento de la vivienda.
La Comunidad de Madrid ha reforzado este lunes el programa Mi Primera Vivienda al elevar de 390.000 a 425.000 euros el precio máximo de los inmuebles subvencionables. El cambio busca ampliar el número de personas y familias que puedan acceder a su primera vivienda en propiedad sin disponer del ahorro previo necesario para la entrada de una hipoteca, en un escenario marcado por la subida del coste de la vida y el encarecimiento del mercado inmobiliario.
El programa funciona mediante acuerdos con entidades financieras que permiten elevar la financiación hasta el 100% del valor del inmueble. Está dirigido a perfiles solventes que, aun teniendo capacidad de pago, no cuentan con el colchón inicial exigido habitualmente para cerrar una operación hipotecaria.
El aumento del precio máximo responde a la necesidad de adaptar el programa a la realidad actual del mercado. El encarecimiento de la vivienda había empezado a dejar fuera a potenciales beneficiarios que, en otras condiciones, sí podrían haber accedido a este apoyo.
La Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras ha publicado este lunes en el Portal de Transparencia el proyecto de orden que regula el programa. El texto queda sometido a consulta pública y podrán presentarse alegaciones hasta el próximo 12 de mayo.
La reforma no se limita al precio de los inmuebles. La Comunidad ha ampliado la edad máxima de los solicitantes hasta los 50 años y ha abierto la puerta a familias con hijos menores sin límite de edad. Este colectivo se suma a otros ya contemplados como las familias numerosas, las monoparentales o aquellas que hayan tenido o adoptado un hijo recientemente.
La nueva regulación flexibiliza también los requisitos laborales exigidos para acceder al programa, amplía a cinco años el periodo obligatorio en el que la vivienda adquirida deberá destinarse a residencia habitual y concreta nuevos supuestos en los que no se considerará que el solicitante es titular previo de otra vivienda. Son cambios que buscan ensanchar la base de potenciales beneficiarios del programa.