Carlos Novillo defiende una normativa adaptada al crecimiento regional, con procedimientos más simples y medidas para favorecer la construcción de vivienda
La Comunidad de Madrid avanza hacia una planificación territorial más ágil y adaptada al crecimiento de la región y a las necesidades actuales de los ciudadanos. Con la futura Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado de la Región —conocida como Ley LIDER— el Gobierno regional busca modernizar la normativa urbanística, simplificar procedimientos y favorecer la construcción de nuevas viviendas.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, presentó estos objetivos este lunes durante la inauguración de la primera jornada de los Debates itinerantes en torno a los nuevos modelos urbanísticos, un encuentro celebrado en Madrid y organizado por la Asociación Española de Técnicos Urbanistas en colaboración con el Gobierno regional.
La jornada reunió a expertos y profesionales del urbanismo para analizar los nuevos retos de la planificación territorial. Desde la administración autonómica defienden que la región necesita instrumentos más flexibles para responder al aumento de población, la demanda de vivienda y la transformación que experimentan los municipios madrileños.
Durante su intervención, Novillo destacó el trabajo que desarrolla la Dirección General de Urbanismo en la elaboración de la futura Ley LIDER. El Ejecutivo autonómico sostiene que esta norma permitirá renovar el marco vigente, reducir cargas administrativas y dotar a los ayuntamientos de herramientas más eficaces para ordenar su crecimiento territorial.
El Gobierno regional considera que Madrid se sitúa como referente nacional en materia de renovación urbanística. La colaboración con la Asociación Española de Técnicos Urbanistas busca abrir un debate técnico y territorial sobre modelos capaces de compatibilizar desarrollo económico, construcción de vivienda, sostenibilidad y equilibrio entre municipios.
La futura Ley LIDER se enmarca en la estrategia autonómica para facilitar la actividad urbanística y responder a una de las principales preocupaciones sociales de la región: el acceso a la vivienda. La Comunidad de Madrid plantea que una regulación más clara y menos burocrática puede acelerar proyectos, desbloquear suelo y mejorar la capacidad de planificación de las administraciones locales en sus respectivos territorios.