El primer autobús equipado con sistema antiatropello ha comenzado a circular este miércoles por Madrid en un proyecto piloto impulsado por el delegado de Urbanismo, Borja Carabante, para reforzar la seguridad de peatones y conductores en las inmediaciones de los vehículos.
La Empresa Municipal de Transportes puso en circulación este miércoles su primer autobús dotado de un sistema antiatropello exterior. El dispositivo, presentado por Borja Carabante, busca reducir riesgos para peatones y vehículos en el entorno de los buses urbanos mediante alertas visuales y acústicas activadas automáticamente. Un segundo vehículo se sumará a las pruebas en las próximas semanas.
El sistema, denominado EAS y desarrollado por la empresa Citylife, funciona a través de sensores instalados en dos puntos críticos de los autobuses de gran tamaño: la parte frontal y el lateral izquierdo. Su objetivo es detectar situaciones de peligro potencial, especialmente cuando el vehículo está detenido y su volumen impide la visibilidad tanto del peatón que cruza como del conductor del carril contiguo.
Cuando identifica riesgo, la tecnología activa avisos exteriores inmediatos. Emite señales visuales y acústicas para alertar al peatón y lanza avisos visuales dirigidos al conductor que se aproxima. La lógica es advertir justo en el punto donde se genera el peligro, una característica especialmente útil en vehículos de grandes dimensiones.
El sistema discrimina tres niveles de riesgo. El primero, peligro potencial de atropello, se indica con parpadeo ámbar. El segundo, riesgo inminente, con parpadeo rojo. El tercero refleja ausencia de peligro. Todo se basa en señales luminosas con pictogramas y avisos sonoros diseñados para ser comprensibles en cualquier ciudad y aplicables a distintos modelos de autobús.
El Ayuntamiento destaca que el sistema no requiere intervención humana para activarse. Su funcionamiento es completamente automático, lo que permite reaccionar con rapidez sin depender de la supervisión del conductor ni de terceras personas. Esa capacidad de anticipación es la que el Consistorio quiere poner a prueba ahora en las calles de la capital.
Las pruebas piloto se desarrollarán durante las próximas semanas para evaluar la efectividad del dispositivo en condiciones reales de tráfico urbano. Los datos recabados servirán para determinar si la tecnología se generaliza a más vehículos de la flota municipal o si requiere ajustes antes de una implantación más amplia.