La Comunidad de Madrid se ha consolidado en octubre como la segunda región con el precio de la vivienda de segunda mano más elevado de España, con una media de 4.516 euros por metro cuadrado. Solo Baleares, con 5.105 euros, supera esta cifra, según el último informe mensual del portal inmobiliario pisos.com.
A nivel nacional, el precio medio se situó en 2.418 euros por metro cuadrado, lo que representa un incremento del 3,30% respecto al mismo mes de 2024. En comparación con el pasado septiembre, el alza fue del 0,20%, consolidando una tendencia que, a juicio de los expertos, pone en apuros a los compradores.
La Comunidad de Madrid no solo destaca por sus elevados precios, sino también por liderar el crecimiento interanual. Según el informe, los precios han subido un 6,49% respecto a octubre del año anterior, lo que la convierte en la región con la mayor revalorización del país.
Por provincias, Madrid repite como la que más se encarece, con una subida del 6,46%. En el otro extremo, Zamora registra una caída del 16,34%, y por capitales de provincia, la mayor subida interanual se produce en Toledo, con un 12,66%, mientras Girona encabeza los descensos, con una bajada del 9,57%.
Ferrán Font, director de estudios de pisos.com, ha alertado de que el mercado vive una “escalada constante” de precios que podría agravarse si no se toman medidas urgentes. “Esperar significaría asumir condiciones menos favorables”, ha advertido, aunque ha matizado que comprar una vivienda “no debería ser un sprint, sino un proceso meditado”.
El experto ha subrayado que la oferta sigue siendo insuficiente para cubrir una demanda creciente, que se mantiene muy activa ante la expectativa de nuevas subidas. Esto crea una espiral alcista que dificulta cada vez más el acceso a la propiedad, especialmente para los jóvenes y las familias con menos recursos.
Desde la compañía se recuerda que en España la vivienda en propiedad sigue siendo el principal mecanismo de ahorro familiar, lo que hace aún más urgente garantizar la accesibilidad al mercado, en un contexto marcado por la falta de suelo disponible, el encarecimiento de los costes de construcción y la rigidez normativa en muchas regiones.