Madrid se consolida como la comunidad autónoma con mejor indicador de electromovilidad de todo el país, según el último Barómetro de Electromovilidad elaborado por Anfac con datos a 31 de diciembre de 2025. Con 34,1 puntos sobre 100, la región no solo encabeza el ranking nacional, sino que se sitúa ya muy cerca de la media europea, fijada en 35,5 puntos. El informe mide tanto la penetración del vehículo electrificado como el desarrollo de la infraestructura de recarga pública, y en ambos apartados Madrid mejora de forma notable respecto al ejercicio anterior.
La capital ha experimentado un avance de 12,4 puntos en el indicador global de electromovilidad durante el último año, el mayor crecimiento regional registrado. En penetración del vehículo electrificado, alcanza los 54,9 puntos, superando por primera vez el promedio europeo y ampliando su distancia con el resto de comunidades. Navarra (41,9), Cataluña (33,8) y la Comunidad Valenciana (33,4) figuran a continuación, pero a considerable distancia de Madrid. Ceuta y Melilla siguen cerrando el listado nacional, con apenas una décima parte de los datos de la Comunidad madrileña.
Este liderazgo de Madrid responde tanto al aumento del parque de vehículos eléctricos como a la mejora de la red de recarga, que a nivel nacional cerró 2025 con 53.072 puntos operativos, un 37% más que el año anterior. Se trata del mayor incremento anual desde que se elabora el barómetro de Anfac, con 14.347 nuevos puntos instalados. Sin embargo, una parte significativa de la red sigue sin estar en funcionamiento: 16.340 puntos no operan actualmente por estar averiados o pendientes de conexión a la Red Eléctrica. Esto implica que uno de cada cuatro puntos de recarga en España está instalado pero no operativo, lo que afecta de forma desigual al conjunto del país.
Aunque el informe no detalla cuántos de estos puntos inactivos se localizan en Madrid, la comunidad ha destacado por mantener un ritmo sostenido de instalación y activación, lo que ha contribuido a mejorar sus cifras. No obstante, el reto de la calidad de la red persiste: el 70% de los puntos públicos en todo el país son de baja potencia (hasta 22 kW), lo que implica tiempos de recarga de al menos tres horas. Solo el 30% supera esa potencia, lejos del objetivo del 47% que se había marcado la asociación para 2025.
La red de carga rápida, a partir de 150 kW, sí ha tenido un comportamiento más dinámico. En todo el país ha crecido un 58%, hasta alcanzar los 5.151 puntos, aunque solo representan el 10% del total. De estos, el 71% están ubicados en zonas interurbanas, aunque apenas suponen el 17% del total de la red interurbana.
A pesar de las carencias, el Barómetro de Anfac señala que España ha logrado recortar distancia con la media europea en materia de electromovilidad, y que regiones como Madrid están incluso por delante en determinados parámetros. “2025 ha sido un año clave en el desarrollo de un modelo de movilidad más sostenible, en el que han sido partícipes todos los actores del sector”, ha afirmado el director general de Anfac, José López-Tafall. Ha reconocido los avances, especialmente en matriculaciones, pero ha advertido de que “debemos seguir trabajando en aspectos como la red de recarga rápida”.
El impulso al vehículo electrificado también ha sido visible en el mercado. La cuota de matriculación superó el 20% desde junio tras el anuncio del plan Moves III en abril, lo que permitió que el indicador nacional de penetración del vehículo electrificado se elevara hasta los 32,6 puntos, 11,2 más que el año anterior. En ese contexto, Madrid no solo lidera el presente, sino que se perfila como motor del desarrollo de la electromovilidad en España, mientras otras regiones aún deben salvar importantes barreras estructurales para avanzar en la misma dirección.