Salir por piernas (o sin ellas)

Salir por piernas (o sin ellas)

Sigue a MadridActual en Google
Añadir a mis fuentes favoritas

Por fin, desde su despacho veraniego en La Mareta, Pedro Sánchez ha podido enviar una fotografía a los medios dialogando telemáticamente con varios ministros, más o menos implicados en la gestión de la enorme crisis desatada por la invasión de decenas de miles marroquíes arribados a nado a la costa de Ceuta. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y esa fotografía del presidente ante una pantalla que albergaba a sus hasta ahora desaparecidos ministros podría valer hasta por un millón de palabras, por lo significativa.

Porque resulta que los asesores monclovitas (y ahora mareteños) han dejado pasar esa fotografía en la que Sánchez aparece... sin piernas. Puede ser, lo admito, un efecto óptico. Aunque yo me inclino por la hipótesis de que alguien, un listillo, se pasó en el uso de la IA al tratar de 'arreglar' una imagen en la que el presidente se presentaba muy formalmente vestido de cintura para arriba, pero quizá en muy agosteños pantalones cortos, sustitutos de los acreditados 'pantalones pìtillo' que caracterizan la vestimenta habitual presidencial. Una hipótesis mía, ya digo.

Bueno, aparte de lo de las piernas, los observadores malévolos han captado otras cosas, como que Sánchez parece trabajar desde su ordenador con un ratón sobre una mesa de vidrio, cosa que, como todo currante sabe, no funciona: vidrio y ratón son incompatibles, presidente. Y otros pequeños detalles, de los que le hago gracia, querido lector: pero el resumen sería que al ejército de asesores monclovitas se les pasó, a la hora de potenciar la imagen laboral del veraneante en La Mareta, recordar que la anécdota, las piernas en este caso, prima en el chascarrillo nacional sobre la categoría. Que es la catástrofe de la gestión de la crisis ceutí, que incluía el hecho de que ni se hayan interrumpido las ya digo que intocables vacaciones presidenciales ni las de varios de los ministros más afectados por el conflicto.

Bueno, tal vez algún genio pensase que era preferible que la gente se ría con los despistes fotográficos a que se indigne con los muchos errores cometidos en una crisis de Estado como esta, nada menos. En todo caso, deberían recordar la máxima clásica de que el mejor trabajo de imagen es el que no se nota; al 'monclovismo' se le notan demasiado los insinceros esfuerzos para que 'el jefe' salga favorecido.

Y no es, por cierto, la primera vez que en los últimos días se ha evidenciado la desidia asesora de los 'cabezas de huevo' (no es insulto, consúltelo) en materia fotográfica: hace una semana La Moncloa hubo de 'censurar' una foto oficial en la que Sánchez aparecía ante el Rey como una especie de discípulo menor y ocioso en el palacio de Marivent. Pero, el menos, Sánchez salía con piernas.

Quizá esto que le cuento le parezca a usted anecdótico, casi irrelevante. No lo es. Si los fabricantes de la imagen presidencial -se han llevado hasta una maquilladora a La Mareta-empiezan a distraerse, ¿para qué sirve este ejército, dicen que de ochocientas personas, y que es de hecho quien ejerce ahora la gobernación del país ante la inoperancia del Consejo de Ministros? Tiemble usted ante las mesnadas de asesores sin gran cosa que hacer más que inventar vídeos en los que el presidente nos aconseja qué canciones escuchar este verano (canciones que seguramente él, pero no los asesores, desconoce).

Si ni siquiera son capaces de impedir la rechifla ante una fotografía que pretendía contrarrestar las críticas sobre la inoperatividad gubernamental ante la crisis más grave que hemos padecido en décadas, más vale que salgan por piernas y dejen de gravar los Presupuestos oficiales. Que, por otro lado, tampoco existen, como las piernas presidenciales.


Madrid Actual no se hace cargo de las opiniones de sus colaboradores, que no tienen por qué coincidir con su línea editorial.

Comentarios (0)

Sé el primero en comentar esta noticia.

Escribe un comentario

Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.