El pistacho madrileño encara una campaña prometedora

El pistacho madrileño encara una campaña prometedora

Los productores de pistacho en la Comunidad de Madrid han iniciado la campaña de recolección con expectativas optimistas.

Las abundantes lluvias de invierno y primavera, junto a las altas temperaturas del verano, han favorecido un fruto de mayor tamaño, buena apertura y un sabor más intenso, según destacan los cultivadores.

Condiciones idóneas

Las precipitaciones han fortalecido el crecimiento de los árboles, mientras que el calor ha impulsado la polinización de una planta que requiere climas secos y con fuerte amplitud térmica, como ocurre en Fresno de Torote. Allí, la finca El Duende del Bosque afronta su segunda cosecha.

Recolección y poscosecha

La recogida se concentra en pocos días y puede hacerse de forma manual o mecanizada, con sistemas similares a los utilizados en la aceituna. Tras ella comienza la poscosecha, en la que es esencial reducir la humedad del fruto para garantizar la calidad y evitar toxinas, un proceso que, según los productores, en España cuenta con plenas garantías.

Calidad frente a cantidad

El pistacho requiere paciencia, pues no alcanza producciones estables hasta pasados al menos seis años desde la plantación. Frente a modelos más intensivos como los de Estados Unidos, los agricultores madrileños apuestan por la calidad y el sabor, con variedades como ‘kerman’ y ‘sirora’, destinadas principalmente al consumo como aperitivo.

Un mercado en expansión

El pistacho se consolida así como una alternativa agrícola en crecimiento en la región, con un producto orientado al segmento gourmet y cultivado bajo criterios de sostenibilidad, que gana presencia en la gastronomía madrileña y se perfila como una apuesta de futuro.