La Iglesia de la Comunidad Evangélica de Habla Alemana de Madrid (Friedenskirche), situada en el Paseo de la Castellana, se transforma hasta el próximo 19 de abril en un escenario inmersivo con ‘FLOW’, un espectáculo de luces, música y videomapping que invita al público a recorrer el río Moldava, emblema natural de Praga.
La propuesta multisensorial fusiona música clásica e innovación digital a partir de una reinterpretación de ‘La Moldava’, el célebre poema sinfónico del compositor checo Bedřich Smetana, realizada en colaboración con la Orquesta Filarmónica de Praga. Durante 30 minutos, los asistentes se sumergen simbólicamente en el curso del río a través de imágenes envolventes y una banda sonora que combina orquesta y electrónica.
Las paredes y bóvedas del templo se convierten en una gran pantalla gracias a un minucioso trabajo de videomapping dirigido por el estudio creativo Projektil, que ha medido y mapeado toda la estructura para integrar las proyecciones con precisión en la arquitectura de la iglesia. El resultado es una experiencia envolvente que se articula en siete etapas, siguiendo el recorrido del Moldava desde su nacimiento hasta su llegada a Praga.
La naturaleza es la gran protagonista del espectáculo. Animales, bosques, paisajes fluviales y escenas acuáticas dominan las proyecciones con el objetivo de reconectar al espectador con la fuerza y la belleza del ecosistema.
El project manager de FLOW, Sergio Medina, define el espectáculo como un ejercicio de “contraste”. “Hay una primera parte muy calmada, con música clásica y escenas de naturaleza y personas disfrutando del río. Todo es felicidad”, explica. Ese tono cambia a mitad del recorrido, cuando la música y la iluminación se vuelven más intensas y dinámicas.
La experiencia comienza con ‘Los manantiales’, que representa el origen del Moldava en la montaña. Continúa con ‘A través del bosque’, donde la música orquestal se mezcla con sonidos electrónicos para reflejar el paso del río por zonas salvajes. Le sigue ‘La celebración en la orilla’, con ritmos folclóricos, y ‘Noche mágica’, una escena protagonizada por el baile de las ninfas bajo la luz de la luna y la música del arpa.
La calma se rompe con ‘Rápidos’, marcada por cambios bruscos de luz y música electrónica, para dar paso a ‘El orgulloso Moldava’, que muestra los paisajes y ciudades que rodean el río. El recorrido culmina con ‘El gran final’, cuando el Moldava se encuentra con el río Elba.
Durante todo el espectáculo, un pez simbólico acompaña el curso del río hasta llegar a Praga, reforzando el hilo narrativo de la experiencia.
FLOW puede disfrutarse de miércoles a domingo con horarios variables según el día. Las sesiones comienzan desde las 12.15 horas los sábados y se extienden hasta las 22.00 horas los viernes y sábados.
El precio de la entrada general (mayores de 13 años) es de 10,90 euros; la entrada infantil (de 5 a 12 años), 7,90 euros; y las tarifas reducidas para estudiantes y mayores de 60 años, 8,90 euros. También existe una tarifa para grupos desde seis personas y opciones como el asiento premium puff por un suplemento de dos euros o la experiencia especial Mastercard Priceless, por 12,90 euros.
Las entradas pueden adquirirse a través de Fever o en la taquilla del recinto.
No es la primera vez que Friedenskirche acoge este tipo de propuestas. El templo madrileño ya ha sido escenario de producciones de Eonarium como ‘Enlightenment’, inspirada en Las cuatro estaciones de Vivaldi, o ‘Génesis’, una experiencia audiovisual basada en los elementos de la creación.
Tras su paso por distintas ciudades de España y del mundo, FLOW propone una forma diferente de acercarse a la música clásica, pensada tanto para melómanos como para quienes se adentran por primera vez en este repertorio.