El obispo de Córdoba pide fe y esperanza en el funeral por las 45 víctimas del accidente de Adamuz

El obispo de Córdoba pide fe y esperanza en el funeral por las 45 víctimas del accidente de Adamuz

El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, se ha desplazado este domingo hasta la localidad cordobesa de Adamuz para presidir la misa funeral por las 45 personas fallecidas en el accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero, un acto marcado por la emoción y el recuerdo a las víctimas.

Durante su homilía, Fernández ha llamado a la esperanza en medio del dolor y ha asegurado que “tendremos que hacer un esfuerzo por apartar nuestros pensamientos de lo trágico”, subrayando que “necesitamos fe y esperanza para levantarnos” tras una tragedia que ha conmocionado a todo el país.

El prelado ha recordado aquella “noche oscura y trágica” que llenó de dolor y consternación a las familias de las víctimas, muchas de las cuales “nunca llegaron al destino buscado”. También ha señalado que la preocupación por la evolución de los heridos de distinta gravedad “continúa”.

“Todo el pueblo de Adamuz, el vecino de Villafranca, toda Andalucía y toda España han quedado sumidos en la tristeza”, ha afirmado el obispo, reconociendo la “perplejidad y el gran dolor” que todavía embarga a la sociedad tras el siniestro.

Antes de la celebración del funeral, Fernández lamentó la confusión inicial que, según explicó, impidió que los sacerdotes desplazados hasta el lugar del accidente pudieran administrar los últimos sacramentos a las víctimas. “Fue un momento de tanta confusión al que no estamos acostumbrados, ni tampoco las autoridades”, ha señalado.

En declaraciones a los medios, el obispo apuntó que pudo no haberse tenido en cuenta la presencia de los sacerdotes porque se pensó que “a los muertos ya no se les podía hacer nada y a los vivos había que atenderlos sanitariamente”, una situación que, a su juicio, provocó una falta de entendimiento que “nos pilló a todos desprevenidos”.

Frente a ello, Fernández quiso destacar la rápida respuesta de la parroquia y de los vecinos de Adamuz, resaltando el “impresionante despliegue solidario” que ayudó tanto a los afectados como a quienes llegaron después para comprender la magnitud de la tragedia.