La selección española masculina de balonmano, ya sin opciones de clasificarse para las semifinales del Campeonato de Europa que se disputa en Dinamarca, Suecia y Noruega, se mide este lunes a Francia (18.00 horas/Teledeporte) en un duelo sin trascendencia clasificatoria, pero con el objetivo de dejar buenas sensaciones en el tramo final del torneo.
Los Hispanos, inmersos en un proceso de renovación y con falta de rodaje internacional, afrontan su penúltimo compromiso en el Jyske Bank Boxen de Herning después de haber quedado matemáticamente eliminados tras sus derrotas en la Ronda Principal ante Noruega (34-35) y Dinamarca (31-36). Con cero puntos, España cierra el Grupo I, liderado por Alemania.
El combinado dirigido por Jordi Ribera llegó a la Ronda Principal tras vencer a Serbia (29-27) y Austria (30-25) en la fase preliminar, pero la derrota ante Alemania (34-32) le impidió arrastrar puntos, complicando definitivamente su camino hacia las semifinales.
Francia, vigente campeona de Europa, afronta el encuentro con la necesidad de Sumar una victoria para afianzarse en la segunda posición del grupo, que da acceso a las semifinales. El conjunto galo llega reforzado tras golear a Portugal (46-38), aunque sufrió una derrota ante Dinamarca (29-32). En sus filas destacan jugadores conocidos del balonmano español como Dika Mem y Ludovic Fàbregas.
Pese a la eliminación, Ribera ha valorado positivamente la imagen ofrecida por su equipo frente a Dinamarca. “La puesta en escena fue muy buena y competimos de tú a tú durante muchos minutos”, señaló el seleccionador, quien reconoció que la actuación del portero danés Emil Nielsen resultó decisiva.
Sobre el rival de este lunes, Ribera destacó que Francia presenta “un estilo diferente, con un gran nivel físico” y recordó que el grupo es “el más exigente del torneo”. El técnico subrayó que los dos partidos restantes deben servir para seguir creciendo y consolidar el trabajo realizado. “Hay que aprovechar cada minuto para que esta inversión tenga repercusión en el futuro”, afirmó.
Tras el duelo ante Francia, España cerrará su participación en el Europeo enfrentándose a Portugal, ya sin presión competitiva, pero con la intención de recuperar sensaciones y sentar bases de cara a próximos compromisos internacionales.