El arzobispo de Valladolid llama a la “militancia cristiana” para combatir el hambre y las injusticias

El arzobispo de Valladolid llama a la “militancia cristiana” para combatir el hambre y las injusticias

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, ha hecho un llamamiento a la “militancia cristiana” con el objetivo de combatir el hambre y las causas estructurales de la injusticia, la desigualdad y los enfrentamientos sociales, como vía para la construcción de la paz.

Así lo expresa en su Carta Pastoral de la primera quincena de febrero, titulada Contra el hambre, militancia cristiana, en la que se refiere a la campaña de Manos Unidas de este año, que plantea una “declaración de guerra al hambre” como condición necesaria para alcanzar la paz. Argüello reconoce que puede parecer contradictorio hablar de combate o de guerra para hablar de paz, pero recuerda que el papa Pablo VI ya señaló en la encíclica Populorum progressio que el desarrollo y la justicia son el nuevo nombre de la paz.

El arzobispo subraya que para edificar la paz es imprescindible combatir aquello que se opone a ella, como la mentira, la injusticia, las desigualdades y el pecado, lo que supone, a su juicio, un verdadero combate. No obstante, advierte de que la plenitud de la paz no es de este mundo y que habrá que esperar a la segunda venida de Cristo, Príncipe de la Paz, para que se establezcan definitivamente la verdad y la justicia.

Mientras tanto, Argüello considera necesario continuar este combate a lo largo de la historia, tomando conciencia de las causas profundas del hambre en el mundo, que vincula a la injusticia, la mentira y la ambición de poder. En este sentido, recuerda el mensaje reiterado de Manos Unidas de que no basta con dar alimento a quien pasa hambre, sino que es necesario enseñar a valerse por sí mismo y crear las condiciones que lo hagan posible.

Por ello, el presidente de la CEE considera que la campaña de Manos Unidas 2026 es una buena ocasión para promover la militancia cristiana, entendida como un compromiso que exige formación, asociación y discernimiento conjunto de los problemas y sus causas, así como la puesta en marcha de iniciativas que vayan más allá de la asistencia directa y apuesten por la promoción y la creación de estructuras que contribuyan a combatir el hambre y a construir la paz.