El nuevo título, a la venta en exclusiva para Switch 2, estrena gráficos, banda sonora orquestada, doblaje íntegro al español y el salto de Link.

Nintendo presenta en Madrid el remake de Ocarina of Time, exclusivo para Switch 2
Nintendo ha presentado en Madrid el remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, disponible desde este jueves en exclusiva para Nintendo Switch 2. La saga cumple 40 años, y el título original fue un hito para la compañía japonesa: el primer Zelda en 3D, lanzado en 1998 para Nintendo 64 y diseñado por Eiji Aonuma, que introdujo mecánicas pioneras como el apuntado en Z o el control de cámara.
La nueva versión renueva en profundidad lo técnico y lo sonoro: estrena un apartado gráfico completamente actualizado, una banda sonora orquestada y doblaje completo al español, algo que los jugadores llevaban décadas esperando.
El juego incorpora además nuevas mecánicas, entre ellas el salto de Link, y mantiene los desplazamientos clásicos con volteretas y la interacción con la ocarina, que ahora permite silbar, tararear o tocar el instrumento real apuntando hacia la consola.
Nintendo ha enmarcado el lanzamiento en el 40 aniversario de la saga The Legend of Zelda, que acumula 21 entregas principales. "Estamos hablando de que hay muchos cambios, pero lo que permanece inalterable es toda la historia que cuenta, la fidelidad al juego original es asombrosa en la historia, sigue habiendo puzles para rompernos la cabeza --¿quién no tiene un trauma con el Templo del Agua?-- y sobre todo lo que esperamos que siga igual es esa experiencia de juego, de maravilla, de descubrimiento y de exploración", explicó la ejecutiva de Relaciones Públicas de Marketing de Consumo de Nintendo España, Rosa Gil Bernabé, durante la presentación.
Con motivo del lanzamiento, Nintendo reunió en una mesa redonda a Míriam Bonastre, autora de la trilogía de cómics Hooky; al escritor Juan Gómez-Jurado, autor de Reina Roja, y al director Nacho Vigalondo, responsable de Los cronocrímenes y Colossal. El debate giró en torno al videojuego como forma de arte capaz de despertar la inocencia de la infancia, el papel de la innovación en las mecánicas y las razones creativas que justifican un remake como este.
Gómez-Jurado recordó que se inició "jugando a Link's Awakening en Game Boy a pilas y en blanco y negro" y calificó la llegada de esta nueva versión como una "deuda saldada por parte de Nintendo que debía a los jugadores desde hace muchísimos años".
El escritor describió el videojuego como la cima de la colaboración entre todas las artes, donde escritura, arte visual, dirección cinematográfica y música confluyen para emocionar al jugador. Como curiosidad, apuntó que "es la primera vez que en una portada de un 'Zelda' la espada está guardada en su funda y lo que tiene [Link] en la mano es la ocarina".
Bonastre, que llegó a la saga en 2017 con Breath of the Wild, trazó una comparación entre estilos visuales. Frente al sombreado plano —técnica que otorga a los gráficos en 3D aspecto de dibujo a mano, característica de Breath of the Wild y Tears of the Kingdom—, el nuevo juego apuesta por escenarios maximalistas, sobrios y cargados de detalle, con unos personajes de inspiración en las marionetas y títeres tradicionales japoneses.
"Este Ocarina de repente tiene un maximalismo. Todos los escenarios tienen hasta el más mínimo detalle, las texturas, la luz. Es todo como muy realista y tiene unos colores que me recuerdan al Ocarina original porque son un poco menos saturados, un poquito más sobrios, más realistas, también un poco Twilight Princess, que también era el juego más realista de la saga", detalló la autora.
Nacho Vigalondo abordó la saga desde la perspectiva de quien descubrió sus clásicos ya de adulto y se detuvo en aspectos técnicos como el fijado de objetivo (Z-targeting). También planteó si un remake puede llegar a ocupar el lugar del original en la memoria colectiva.
El cineasta elogió que Zelda nunca se haya acomodado en fórmulas pasadas, sino que reinvente en cada entrega la promesa de aventura. "Creo que los Zelda nunca han descansado sobre el anterior; se despierta la promesa de aventura, pero no de una aventura que se queda en el envoltorio, sino de la que han vivido los propios diseñadores", afirmó Vigalondo, que defendió además las líneas amarillas que señalan el camino en los juegos, porque con "la escala hiperrealista que tienen los gráficos de ahora, en cierta manera hacen falta esas líneas".
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que este remake conseguirá captar a nuevos jugadores o está pensado principalmente para los que ya disfrutaron del original en 1998?
¿Qué te parece que Nintendo haya optado por un estilo visual maximalista y detallado en lugar del sombreado plano de los últimos Zelda?
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