Vox suspende cautelarmente de militancia a Javier Ortega Smith por ignorar su cese como portavoz en Madrid

Vox suspende cautelarmente de militancia a Javier Ortega Smith por ignorar su cese como portavoz en Madrid

VOX ha decidido suspender de militancia de forma cautelar a Javier Ortega Smith por “desacatar” la resolución del Comité Ejecutivo Nacional que acordó su cese como portavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid. La medida, confirmada por fuentes de la formación, abre la puerta a un procedimiento disciplinario que podría desembocar en su expulsión definitiva si así lo determina el Tribunal de Garantías.

La Ejecutiva nacional adoptó el pasado 12 de febrero, por unanimidad, el relevo de Ortega Smith al frente del grupo municipal y designó a Arantxa Cabello como nueva portavoz. Sin embargo, según trasladan desde el partido, el dirigente habría ignorado la decisión, lo que ha motivado la activación de un expediente por infracción “muy grave” contemplada en los estatutos internos.

Un procedimiento disciplinario con posible expulsión

La suspensión cautelar constituye el paso previo a la resolución del expediente disciplinario. El Tribunal de Garantías será el órgano encargado de evaluar los hechos y determinar si procede la expulsión definitiva de quien fuera uno de los fundadores del partido.

La dirección de Vox interpreta la negativa a acatar el relevo como un desafío directo a la autoridad del Comité Ejecutivo Nacional, en un contexto de tensiones internas que se arrastran desde hace meses. El conflicto evidencia el deterioro de la relación entre Ortega Smith y la cúpula liderada por Santiago Abascal.

De número dos a quedar fuera de la dirección

Ortega Smith fue uno de los rostros más visibles de Vox en su etapa de consolidación y llegó a ocupar la Secretaría General y la Vicepresidencia del partido. Con el paso del tiempo, su peso orgánico fue disminuyendo tras diversos desencuentros con la dirección nacional.

En enero de 2024 fue relegado a vocal y el pasado mes de diciembre quedó definitivamente fuera de la dirección. En el Congreso de los Diputados también perdió responsabilidades: dejó de ser portavoz adjunto del grupo parlamentario en noviembre y fue relevado en las comisiones de Interior y Justicia. El único cargo institucional que mantenía era la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid, ahora también retirada.

Episodios de fricción con la dirección

En los últimos meses, Ortega Smith protagonizó gestos que en el entorno de la dirección se interpretaron como provocaciones. Entre ellos, su asistencia a la presentación del ‘think tank’ impulsado por Iván Espinosa de los Monteros, figura distanciada de la actual cúpula del partido, o su presencia en la tribuna de autoridades durante el desfile del 12 de octubre, en contraste con la decisión de Abascal de no acudir al acto.

Cuando fue apartado de sus funciones en el Congreso, el propio Ortega Smith expresó públicamente su sorpresa y calificó la decisión de “equivocada e injusta”. Posteriormente, el intercambio de declaraciones entre él y Abascal derivó en un símil futbolístico en el que el presidente de Vox aludió a la necesidad de “ceder paso” y recordó que el partido dispone de “un gran banquillo”. El diputado, por su parte, se definió como un “delantero” con experiencia capaz de “meter goles”.

La suspensión cautelar marca un nuevo episodio en la crisis interna de Vox y sitúa a uno de sus fundadores en una posición inédita dentro de la formación que contribuyó a impulsar.