El técnico del SL Benfica, José Mourinho, aseguró este martes que Álvaro Arbeloa, ahora entrenador del Real Madrid y con quien coincidió durante su etapa en el club blanco, forma parte de sus "niños" y es uno de los "mejores hombres" que ha dirigido.
Por ello, dijo confiar en que "todo" le vaya "muy bien" y en que pueda construir "una carrera fantástica" en los banquillos.
En la previa del Benfica-Real Madrid de Champions, el portugués situó al salmantino al mismo nivel afectivo que Cristian Chivu. "Tanto (Cristian) Chivu como Arbeloa son mis niños, son exjugadores especiales. Hablando de Álvaro, yo diría que es de los mejores jugadores que he tenido desde el punto de vista humano, de la relación personal, de la empatía. No ha sido, obviamente, el mejor jugador que ha jugado para mí en el Real Madrid, pero es seguramente uno de los mejores hombres. Sería el último al que podría meter presión. Solo espero que todo le vaya muy bien y que pueda tener una carrera fantástica como entrenador", expresó.
Mourinho también matizó una reflexión suya sobre la sorpresa que le produce ver a un entrenador sin trayectoria al frente de un gran club. Según explicó, su idea es que no le llama la atención que técnicos con currículum dirijan a equipos de primer nivel, y recordó un episodio de su carrera: "En el año 2000, un gigante que se llama Benfica llamó a un entrenador que no había entrenado a nadie, era yo. Y respondí que no porque no quería ser asistente, pero me querían de primer entrenador", relató.
Sobre el anuncio de Arbeloa, insistió en que su primera reacción fue desearle suerte, aunque con una excepción inmediata por el duelo de este miércoles. "Lo que pensé inmediatamente (con el anuncio de Arbeloa) es que le vaya todo bien, es lo que quiero. Arbeloa puede entrenar a cualquier club del mundo y yo querré que le vaya bien. El Real Madrid puede ser entrenado por cualquier entrenador del mundo y yo querré que le vaya bien. El Real Madrid con Arbeloa, imagina cuánto yo quiero que les vaya bien. Solo mañana quiero que les vaya mal", afirmó.
El entrenador del Benfica subrayó además su vínculo con el club blanco y con el propio Arbeloa, aunque evitó valorarlo desde el punto de vista técnico. "Quiero mucho al Madrid y quiero mucho a Álvaro. No puedo analizarlo como entrenador, porque no lo conozco. No lo he visto entrenar, lo que puedo decir es que tiene una dimensión humana para ser entrenador del Real Madrid. Lo importante para mí es que él esté feliz, porque hoy por hoy ser entrenador es una misión muy difícil, porque hay siempre mucha gente que sabe más que tú y que te critica cada día", señaló.
En su repaso a antiguos jugadores, también mencionó a Xabi Alonso, al que definió como "otro" de sus "chicos". "De él solo tengo recuerdos positivos. Ya tuve la emoción que tendré mañana por jugar contra Álvaro. He jugado contra Xabi y me he emocionado antes y después del partido. Una alegría muy grande lo que ha hecho en el Leverkusen. Una alegría muy grande que llegara al Real Madrid. Después lo que pasó, cómo terminó, honestamente, no me interesa. Pero estoy seguro de que su carrera irá en otra dirección, ya ha demostrado en el Leverkusen el nivel de entrenador al que puede llegar", comentó.
De cara al encuentro de este miércoles (21.00), Mourinho apeló a la "imprevisibilidad" del fútbol y recalcó que su equipo debe centrarse en ganar. "Nunca se sabe lo que puede suceder. Analizas al rival, desarrollas tu propio plan de juego, pero nunca se sabe. Prepararemos al equipo lo mejor posible y respetaremos al rival. Pero también sabemos quiénes somos. No tenemos que pensar en otros resultados. Si no ganamos, no hay resultados que nos puedan clasificar", advirtió, en referencia a sus opciones de entrar en el 'top 8', que pasan únicamente por la victoria.
Por último, el portugués restó importancia a todo lo relacionado con el 'caso Negreira'. "Vivo mi carrera día a día, pienso en hoy y mañana, no en ayer, lo que ha pasado ha pasado y ya está", zanjó.