Álvaro Arbeloa, entrenador del Real Madrid, reivindicó este martes la huella de José Mourinho en el club blanco y aseguró que el técnico del SL Benfica "fue, es y será 'uno di noi'", en la víspera del duelo de este miércoles en el Estadio da Luz, correspondiente a la octava y última jornada de la liguilla de la Champions League.
En su comparecencia ante los medios en Lisboa, Arbeloa sostuvo que el preparador portugués marcó un punto de partida en el proyecto madridista. "Las bases de todo lo que llegó durante esos años las puso José Mourinho y vengo aquí a dar mi opinión, no a convencer a nadie. Pero eso es algo que tengo dentro de mí y creo que también dentro del club le han valorado siempre a José. Por eso yo creo que fue, es y será 'uno di noi'", afirmó.
El técnico blanco también subrayó la admiración personal que mantiene hacia quien dirigió el banquillo del Real Madrid entre 2010 y 2013. "No me he perdido la rueda de prensa del míster. No me las perdí cuando era jugador y poníamos en el vestuario todas y cada una de sus ruedas de prensa y no lo he hecho hoy. Para mí es un orgullo tremendo escuchar todo lo que ha dicho de mí", explicó.
Arbeloa insistió en el vínculo que les une más allá del fútbol. "La verdad que emocionado y feliz porque José ha sido para mí mucho más que un entrenador a todos los niveles, sobre todo a nivel personal ha significado mucho. Ha sido muy importante durante toda mi carrera y hoy en día pues también le considero un gran amigo, así que desde aquí agradecerle cada una de las palabras y muchas ganas de verle mañana y darle un fuerte abrazo", señaló.
Al referirse al encuentro, el entrenador madridista remarcó la exigencia del compromiso y la necesidad de Sumar. "Para nosotros es importantísimo, queremos estar en ese top 8. Necesitamos conseguir los tres puntos mañana contra un grandísimo equipo; que, incluso si vinieran con el equipo de la Youth League, tienen al mejor líder posible. Yo ya les he avisado a los jugadores de la dificultad del partido", advirtió, antes de recalcar que el Real Madrid deberá competir "al límite de los 90 minutos" en un estadio volcado con los suyos.
En paralelo, valoró la respuesta del vestuario desde su llegada al cargo y reconoció que aún existe margen de crecimiento. "He visto un grupo de jugadores muy comprometidos, muy predispuestos a escuchar, muy predispuestos a trabajar y muy predispuestos, aunque no hemos tenido casi tiempo a todo lo que hemos hablado, a ir haciéndolo dentro del terreno de juego, y creo que eso es lo que se está viendo. Si me preguntas ahora mismo, creo que tenemos todavía mucho margen de mejora. Tenemos que ser un equipo que haga muchas cosas y hacerlas bien", expuso, antes de destacar el mérito del equipo "con un entrenador nuevo en tan poco tiempo".
En el plano individual, Arbeloa dedicó palabras de reconocimiento a Jude Bellingham, a quien describió como un futbolista de condiciones "excepcionales" y con voluntad de liderazgo. "No es que haya sido una sorpresa. Pero desde que he llegado el primer día he visto un jugador con una calidad y unas condiciones excepcionales. Cualquiera que ponga la tele y le haya visto jugar, las conoce y las sabe, pero cuando estás de cerca todavía te sorprende más. Pero más allá de su calidad futbolística, he visto un jugador que quiere ser líder, que quiere ser un ejemplo, que está corriendo lo que no está escrito y que está trabajando", afirmó.
El entrenador añadió que le satisface "el nivel que está mostrando en los entrenamientos, la implicación y el liderazgo" del inglés, al que ve como una pieza clave a largo plazo. "Nos puede dar muchísimas cosas. Es un jugador que rompe mucho el espacio, que tiene buena llegada, pero que también tiene un gran golpeo, que sabe leer lo que necesita el partido. Estamos hablando de experiencia y creo que va a ser la piedra angular de este Real Madrid por muchísimos años, así que es que no puedo estar más contento, más feliz y más orgulloso de tener a Jude Bellingham en mi equipo", sostuvo.
Arbeloa también evocó lo que representa Lisboa en la memoria reciente del club, al recordar la conquista de la Décima. "La Décima supuso el comienzo de una era, seguramente una de las dos épocas más importantes de la historia del Real Madrid. Se empezó aquí en este estadio en 2014 y no nos puede traer más que buenos recuerdos a todos y ojalá mañana nos volvamos también con otra victoria", indicó.
Por último, admitió sentirse "muy responsabilizado con la situación" que le "ha tocado vivir" y defendió que el cargo exige vivirlo desde el disfrute y el trabajo diario. "Creo que no hay otra manera, esta silla está para disfrutarla desde el primer día que te sientas hasta que venga el último. Y eso estoy intentando hacer, dar lo mejor de mí mismo, trabajar al máximo, intentando sacar el máximo de los jugadores", dijo, antes de insistir en que los resultados llegan con "muchísima dedicación".
En clave táctica, puso el foco en las conexiones dentro del campo y en la necesidad de afinar automatismos, con mención expresa a Mbappé, Bellingham y Vinícius. "Las relaciones en un campo de fútbol y entre los futbolistas son importantísimas y hay que trabajarlas todas las sociedades. Hay jugadores que se buscan y que se gustan. Estamos hablando de tres futbolistas espectaculares, seguramente los más desequilibrantes del mundo y muy importantes para nuestro equipo", explicó, para concluir que, con más tiempo, el equipo podrá mejorar en fase ofensiva y aprovechar mejor la calidad de su plantilla.