La decadencia política y social de Podemos va camino de entrar en el ámbito de lo patético. El asalto a los cielos quedó en el olvido y, expulsados del Gobierno, su horizonte es un hueco el Grupo Mixto del Congreso.
Una anestesista es una profesional imprescindible en un quirófano. Si se descuida, el paciente puede no llegar a despertarse, o despertarse con un alarido al sentir el dolor provocado por lo que le están haciendo.
Estimado presidente:
Primero, como es obligado, enhorabuena. Lo tortuoso, inédito y polémico del camino para mantenerse en el poder no puede hacer olvidar que el objetivo se ha cumplido. Ignoro si ahora se enfrenta usted a otros cuatro años de Legislatura --probablemente menos, me digo-- y cuánto de agónica, en el sentido unamuniano, será la misma.
Pedro Sánchez ya es presidente de España. Los acuerdos firmados con Sumar, ERC y Junts han logrado que siga en La Moncloa. El precio político pagado para conseguirlo es una tragedia para este país, pero el precio económico no lo es menos.
Por momentos, demasiados momentos, no estaba segura de si lo que estaba siguiendo era una sesión de investidura de Pedro Sánchez o una moción de censura a Núñez Feijoo. El ya Presidente del Gobierno dedicó más tiempo a poner en valor su gesto heroico de librarnos de la derecha y de la extrema derecha que a explicar su programa de gobierno, y cuando ya vio que no tenía más remedio se refirió a la amnistía, asunto nuclear en su investidura.
En sede parlamentaria, una diputada secesionista, que actúa de recadera del CP (Cobarde Prófugo) ha declarado que no quiere sólo las chucherías que les están ofreciendo, sino el supermercado entero.
Cinco años después, renovando sus alianzas con el bloque anticonstitucional del Parlamento, Pedro Sánchez mantiene la misma hoja de ruta cuyo punto de partida fue la moción de censura contra Mariano Rajoy.
Me parece que Pedro Sánchez se esperaba muchas cosas. Pero está, la de millones de personas y por todas las tierras de España clamando contra su traición, me parece que no. Ni él ni sus acólitos pensaban que la respuesta podía alcanzar tal dimensión.
Pedro Sánchez será investido esta semana presidente del Gobierno, de un Gobierno legítimo, de acuerdo con nuestras leyes. Y, a partir de ese momento, tendrá que empezar a pagar el precio al que se ha comprometido.
Entre los diversos efectos de la investidura de Pedro Sánchez destaca el de que deja una España profundamente cabreada. Unos con(tra) otros y casi todos contra el propio Sánchez. Bastantes colectivos se muestran airados y es de suponer que harán oír sus voces hostiles en las múltiples manifestaciones convocadas este domingo por el Partido Popular.
El daño ya está hecho. Con consecuencias a medio y largo plazo imprevisibles para la estabilidad de la separación de poderes que, con arreglo al mandato constitucional, es pilar fundamental del Estado democrático y de derecho.
No sean impacientes. Estamos sólo en los prolegómenos. La barbaridad jurídica y democrática de la Amnistía, que abre la puerta a delinquir para los que sean socios de Pedro I, El Mentiroso, perderá importancia y será tapada por la barbaridad siguiente, que será "la consulta".
Virginia Wolf cuenta en "Una habitación propia", que en su día le propusieron dar una conferencia sobre "las mujeres y la novela" y que el asunto no le pareció tan sencillo porque el título tal vez significara las mujeres y cómo son o las mujeres y la ficción que escriben, o las mujeres y la ficción que escriben sobre ellas o que, incluso las tres `posibilidades estuvieran mezcladas.
Que la amnistía, tal y como exigen los de Junts y ERC, no gusta a casi nadie es evidente; que le inmunidad de los CDR y Tsunami Democratic, que arrasaron Barcelona, es inexplicable, también. Pero actuar como vándalos en Madrid, no.
El acuerdo de gobierno que firmaron hace ya unos días Pedro Sánchez y Yolanda Díaz ha causado mucho malestar en el empresariado español y muy especialmente en los sectores energético y bancario.
Estas chicas comunistas, que tanto se disgustaron por el piquito aprovechón del antiguo presidente de la Federación Española de Fútbol, apenas se conmovieron con la pobre y desgraciada joven de 16 años, Armita Garavand, que fue golpeada en el metro de Teherán por no llevar el velo bien colocado, y estuvo casi un mes en coma, a causa del golpe.
Los golpistas catalanes que se benefician de la precariedad parlamentaria del PSOE y de la ambición sin tasa de Pedro Sánchez ,se crecen. La impunidad que han conseguido primero con los indultos (Junqueras) y la que están negociando ahora desde Bruselas con el prófugo ex presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, les hace venirse arriba llevándoles a extremos de arrogancia que aparejan una humillación para todo aquél ciudadano que respeta las leyes.
Si hay amnistía, perdón de deudas, traspaso de competencias estratégicas, investidura y Gobierno --la última palabra la tiene Puigdemont, no Sánchez-- se empezará a cerrar el circuito del poder y la deconstrucción y vaciamiento del sistema democrático y del Estado de Derecho.
El asalto a las grandes empresas españolas fue la ensoñación de Rodríguez Zapatero siendo presidente del Gobierno. Entonces desde la Oficina Económica de La Moncloa, dirigida por Miguel Sebastián, se montó todo un tinglado para, con las peores artes, hacer caer a los presidentes de las grandes del IBEX.
El cobarde prófugo que vive en Bélgica, huido de la Justicia española, ha sido reconocido como "president". El juzgado, condenado e inhabilitado, president Quim Torra, del que nada se sabía, ha reaparecido para reclamar que la frontera de Cataluña se adentre en Aragón hasta el río Cinca.
La ley 50 del Gobierno dice taxativamente en su Título IV que un Gobierno en funciones solo puede atender asuntos de trámite. Sospecho que las urgencias electorales o de investidura de este Gobierno no amparan impulsar, aunque sea como proposición de ley surgida de varios grupos parlamentarios, una ley de amnistía en condiciones tan comprometidas como la que en las próximas horas --al fin-- parece que conoceremos en toda su extensión y en todos sus beneficiarios, comenzando por ese fugado a Waterloo.
Pedro Sánchez aún no ha logrado la investidura. Ni siquiera hay oficialmente una fecha para el Pleno en el Congreso y el acuerdo al que ha llegado con Yolanda Díaz ya tiene consecuencias.
Al prestar juramento ante las Cortes Generales comprometiéndose a desempeñar fielmente sus obligaciones guardando y haciendo guardar la Constitución y las leyes y respetando los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas, jurando, además, fidelidad al Rey-según lo establecido en el Art. 61 de nuestra Carta Magna- ,la Princesa Leonor, será protagonista de un hecho político cargado de significado.
La semana ha sido prolija en datos económicos. La EPA del tercer trimestre y el comportamiento del PIB y de sus muchos componentes en ese mismo periodo. El Gobierno asegura estar contento con la realidad que han mostrado estas estadísticas.