Me lo temía. Se han dado cuenta de que las personas mayores aguantan mucho sin morirse, y eso es perjudicial para el equilibrio de las pensiones. La subida de las pensiones, y la enorme deuda de España, determina que, dentro de no muchos años, no habrá dinero para pagar al jubilado.
Se sabía que a la política profesional no acude mayoritariamente lo más selecto de la sociedad, ni los más educados, ni los más cultos, ni los más despiertos, ni, siquiera, aquellos que sacarían un cinco pelado en compostura o en urbanidad, pero de ahí a transigir con el energumenismo puro y duro, con el político yoyas y perdonavidas, media un abismo.
La autocrítica no es, ya lo sabemos, el punto fuerte del presidente del Gobierno. De ningún presidente del Gobierno, de hecho. España es país de blanco o negro, de botellas llenas o vacías, nunca de porcentajes.
El presidente del Gobierno se está reuniendo con grandes empresarios de este país para pedirles perdón. Lo cuenta "El Confidencial Digital" que añade que son reuniones que no aparecen en la agenda oficial de Pedro Sánchez.
Indolente pero cumplidor con el respeto debido a la figura del Rey, el componente socialista del Gobierno tampoco se suma a la histérica reacción de sus subversivos compañeros de viaje (socios republicanos, plurinacionales e independentistas) contra la pedagogía constitucional del mensaje navideño del Rey.
Sánchez felicitó por twitter "las fiestas" a los españoles en cuatro lenguas, castellano, catalán, gallego y vascuence. Pero no sabemos que fiestas, porque en ninguna puso que eran las de Navidad.
La vicepresidenta primera y ministra de Economía se despidió hace unos días. El 1 de enero tomará posesión de la presidencia del Banco Europeo de Inversiones. Es obvio que hay muchas formas de hacerlo, pero Calviño eligió la que más refleja su forma de ser, la que nos ha enseñado estos 5 años en el gobierno de España.
He leído con atención el ensayo de la Inteligencia Artificial para calcular el día en que nos tendremos que dar de baja en el registro civil, y los porcentajes de acierto son muy poco espectaculares.
España tiene un problema de paro estructural en los jóvenes, los mayores de 45 y las mujeres. La solución del Gobierno pasa por aumentar la prestación por desempleo mientras que los trabajadores con un contrato fijo discontinuo suben exponencialmente, ya se habla de más de 700.000.
No soy fumador. Lo fui. Y, como todos los conversos, mi rechazo a la combustión de los puros y cigarrillos es superior a la media, porque todos los conversos pretendemos recuperar el tiempo perdido.
El Gobierno aprobó esta semana el techo de gasto, la base donde se anclan los Presupuestos Generales del Estado que intentará aprobar hacia febrero-marzo del año próximo. La previsión que el gasto público siga escalando hasta el punto de que marca un récord, casi 200.000
A estas alturas, no creo que nadie dude de que Pedro Sánchez es un tipo tocado por el dedo de la diosa Fortuna, es decir, afortunado. Que las negociaciones para una eventual incorporación de Ucrania (y Moldavia) a la UE se desbloqueen precisamente cuando concluye la presidencia semestral española de la Unión es, me advierten, más bien una casualidad que una causalidad devenida de la acción de Pedro Sánchez, que ha sido en este sentido escasa o nula.
La ministra de Hacienda reunió el lunes a las Comunidades Autónomas para señalarles el camino de las cuentas públicas el próximo año. Sin la presencia del representante de Cataluña que ya sabemos y así nos lo recuerdan cada día negocia de forma bilateral, la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera puede resumirse en una frase: yo gobierno me lo he gastado y tú CC.AA. te aprietas el cinturón.
Una niña de ocho años le escribe una carta a Papá Noel y le pide que le acosen menos en la escuela y poder tener más amigos.
Tenemos un problema que no se ve, que, al parecer, no preocupa excesivamente, y del que reparamos cuando un niño, una niña, cuando la vida es una carretera que parece infinita, decide no emprender el camino y se abraza al suicidio.
Por una vez, que ojalá sirva de precedente, los usuarios de las redes sociales han mostrado más cordura que los usuarios de la vida a pelo, analógica, real: se han espantado con las imágenes de la turbamulta que cayó sobre el centro de Madrid en el pasado puente, y sus "memes", que suelen buscar una originalidad y una chispa que no siempre encuentran, se han visto seriamente condicionados en ésta ocasión por el horror de las imágenes de esas muchedumbres deambulando hacinadas y friolentas, sin orden ni concierto, por la vía pública.
Preveo -no es difícil el vaticinio_ cumbres borrascosas, jornadas con espíritu muy poco navideño, en la nunca apacible política española. La semana que nos viene conocerá, sin duda, debates apasionados en el Parlamento a cuenta de la proposición de Ley de Amnistía, que deberá, lo pide el PP, ser votada nominalmente por los diputados, y los socialistas habrán de 'retratarse' en su apoyo a una norma de la que hace no muchos meses renegaron.
La vicepresidenta primera y ministra de Economía consiguió finalmente llegar a la presidencia del Banco Europeo de Inversiones. Nadia Calviño logró los apoyos políticos necesarios a costa, eso sí, de dejarse España algunos pelos en la gatera.
La mentirosa ministra de Hacienda, Excelentísima señora, doña María Jesús Montero, ha logrado colocarnos en el cuarto puesto de todos los países de la Unión Europea, en presión fiscal; pero, dadas sus habilidades, no hay que descartar que les mojemos la oreja a los tres países que van delante de nosotros, y nos coloquemos los primeros.
El Gobierno, gracias a una pregunta parlamentaria del PP, se ha visto obligado a revelar por fin la lista de los 100 primeros beneficiarios de los fondos europeos. Hace mes y medio que tendría que haberla remitido a Bruselas como han hecho la mayoría de los países y como estaba fijado.
El término albar significa blanco, pero a medida que se prolonga la presencia del señor Albares, en el ministerio de Exteriores, más se oscurece su biografía, que no carece de méritos. Puede que una de las labores más meritorias fuesen sus continuas gestiones para evitar que la sede de la Organización Mundial de Turismo dejara de tener su sede en España.
Nuestro Presidente no se conforma con convocar ruedas de prensa donde no admite preguntas, ni en acceder a repetir como inquilino de la Moncloa a cambio de una amnistía más que chusca, pactada sin luz ni taquigrafos, sino que pone en marcha la continuidad de las negociaciones con Puigdemont en Suiza y, por supuesto, sin testigos.
Xavier Marcet, experto en estrategia, innovación y transformación de empresas ha creado un concepto que le viene como anillo al dedo al presidente Sánchez: "el egosistema". Marcet dice, entre otras muchas cosas, que, a veces, parece que las cosas se hacen para que no pensemos; que no hay políticas sanas en sociedades insanas (aunque también se podría formular al revés: no hay sociedades insanas si hay políticas sanas); que liderar es servir, no servirse; que trabajamos para la gente y no al revés; que vivimos de los clientes (en política de los ciudadanos) y que hay que respetarles y no mirarlos por encima del hombro.
La ministra de Trabajo vuelve a la carga con la subida del SMI. Sigue, por tanto, sin tener en cuenta los efectos perversos que hasta dos informes encargados por ella misma dejaron claro que subidas abultadas hacen daño precisamente en los colectivos a los que se supone quieres proteger.
Los sindicatos españoles llevan seis años de vacaciones. Me refiero, claro, a los sindicatos de clase -CCOO y UGT- porque ha habido diversos sindicatos (de funcionarios, principalmente los judiciales) que han estado activos y han reivindicado, a través de manifestaciones y huelgas, su molestia y búsqueda de soluciones a las malas retribuciones económicas.