En el ejercicio del poder, antes o después, todos los políticos cambian de opinión y se desdicen de algunas de sus promesas y compromisos. Pero no hay precedentes similares a la trayectoria de cambios y engaños de Pedro Sánchez.
He asistido a la inauguración de la mayor feria de turismo del mundo, Fitur, que marca el principal hito de la economía española. Miles de personas, esperando, por cierto, largas colas -una organización no demasiado buena-- trataban de acceder al recinto de la Institución Ferial de Madrid donde los reyes inauguraban, junto al presidente del martirizado Ecuador -invitado especial en esta ocasión-- la 44 edición de esta 'cumbre', que evidencia la indudable buena salud de algo que, como el turismo, es más que mera economía: es convivencia, acercamiento entre los pueblos, cultura.
Al presidente Sánchez, cuando no está resolviendo qué más tiene que ceder a Puigdemont, estoy seguro de que le preocupa mucho la educación, la calidad de nuestra educación, que según el Informe PISA, y salvo algunas excepciones, está a la baja en áreas tan importantes como las matemáticas y la comprensión lectora, que son dos herramientas fundamentales para el sistema educativo y para garantizar que formamos adecuadamente a los jóvenes.
La ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda del gobierno parece dispuesta a liquidar al tejido productivo de este país. A Yolanda Díaz no le basta con volver a subir el SMI, lo que expulsará del mercado laboral a jóvenes, trabajadores del campo o empleadas de hogar como ya se ha demostrado tras las anteriores subidas.
El Gobierno de Pedro Sánchez, con él mismo a la cabeza, no ha dejado de meter presión a los empresarios de este país. Y no me refiero sólo a cambios legislativos continuos. La inseguridad jurídica es hoy una de las grandes preocupaciones de la empresa española y de la inversión extranjera directa que se ha desplomado.
Desde que se abrieron las Cortes en 1977, todos los presidentes nombrados, fueran hombres o mujeres, pertenecieran a un partido o a otro, se esforzaron en ser árbitros democráticos y, aunque militaran en un partido de ideología contraria a muchos de los diputados, nunca actuaron con el apasionamiento y subjetividad que se atribuye al forofo de un club de fútbol.
Nadie puede ser tan ingenuo como para pensar que un informe desfavorable a la constitucionalidad de la ley de amnistía emitido por tres letrados del Congreso, en abierta discrepancia con su jefe, puede tumbar el más controvertido de los proyectos de ley alumbrados por un Ejecutivo en la última década.
El último gobierno de Pedro Sánchez cuenta con tres vicepresidencias tras la salida de Nadia Calviño. Su sustituto en el Ministerio de Economía se ha quedado en ministro. Cierto que la ahora vicepresidenta primera María Jesús Montero debería tener entre sus funciones la coordinación de las decisiones del gobierno.
Las dos recientes entrevistas del presidente del Gobierno (País y RNE) se han coronado con titulares alusivos a su intento de enfriar el subidón de los "indepes" de Junts, convencidos de que en un futuro próximo Cataluña ejercerá plenos poderes en materia de inmigración, incluido el control de las fronteras y la capacidad de expulsar a los inmigrantes con tendencia a delinquir o saltarse las leyes a la torera.
Esta semana se ha celebrado en Madrid el Spain Investors Day y Pedro Sánchez tenía su hueco previsto. La cuestión es que su intervención se produciría tras el bochorno que se había vivido en Las Cortes con la votación de los tres decretos del Gobierno.
El último whatsApp que recibí de él tenía fecha del 23 de abril del año pasado, y decía: "Buen día de San Jorge, con un abrazo, Luis". Mi contestación fue: "¡Viva Aragón. Un abrazo, César".
Este fue el recado central del superministro, Félix Bolaños, a los siete diputados de Junts en el debate parlamentario del miércoles (el de los tres decretos fundacionales del nuevo Gobierno de Pedro Sánchez):"Cada pensionista que les votó, está hoy mirándoles".
Pese a que el Gobierno estaba este miércoles al borde del ataque de nervios por la votación de los decretos anticrisis, motivo por el que Bolaños y Yolanda Diaz apelaron a los sentimientos de solidaridad más manidos, lo grave, lo verdaderamente grave, es el chantaje de Junts.
La ministra de Sanidad ha estado ausente durante varias semanas coincidiendo precisamente con la saturación de hospitales y centros de salud. Mientras las Comunidades Autónomas se preparaban para una avalancha de gripe y covid, Mónica García les reunía para tratar asuntos alejados de este problema.
El alcalde de Madrid me prohíbe que entre en la ciudad con mi automóvil, porque es viejo, y contamina demasiado. Sin embargo, con temperaturas que esta semana han alcanzado, o alcanzarán, los seis grados bajo cero, se permite que decenas de estufas de bares y cafeterías estén encendidas, en terrazas instaladas en la calle, con el objetivo de que los clientes, con el abrigo y la bufanda al cuello, se puedan tomar una cerveza fría.
Vista la acritud de la calle ante la presencia del presidente del Gobierno en actos públicos, tendría interés saber sí Pedro Sánchez se ha llegado a preguntar acerca del porqué de tanta animadversión.
La evolución del empleo y el paro en 2023 ha dejado más oscuros que claros. El hecho de que el 85% de los empleos se crearan entre enero y mayo es una prueba evidente de la desaceleración. Pero, hay más evidencias de que nuestro mercado laboral es un enfermo con respiración asistida cuando comprobamos que cuatro de cada diez, casi el 40% de los nuevos puestos de trabajo, lo fueron en el sector público y concretamente en sanidad y educación.
Según los últimos sondeos -más de medio país, por encima del 60% de los encuestados- se declaran en contra de la Ley de Amnistía que impulsa Pedro Sánchez como pago del peaje exigido por el prófugo Carles Puigdemont.
Es casi un juego tradicional en las tertulias radiofónicas y televisivas en estas horas: el moderador pregunta a los tertulianos qué han pedido a los Reyes Magos, y los tertulianos nos ponemos estupendos y, en lugar de decir la verdad, que ya no creemos en nada que sea mágico, respondemos que la paz en Ucrania o el fin de las muertes en Gaza.
Los contactos entre el secesionismo catalán y los servicios secretos rusos son conocidos y evidentes. Todo empezó con la visita de Artur Mas a Rusia, en octubre de 2012, donde se llevó a 14 altos cargos, sin conseguir entrevistarse con ningún político relevante.
Cuando nuestra sociedad se tome la molestia de pensar, exigirá responsabilidades a quienes con su manera de hacer política han conseguido polarizar la vida pública abriendo la puerta a la crispación.
En los últimos días de 2023, la Comisión Europea logró el acuerdo de los 27 países para que las reglas fiscales levantadas con motivo de la pandemia del Covid volvieran a estar en vigor.
En días como éstos en la antigua Roma rendían culto al dios Jano ,la deidad de dos caras que miraba al pasado y al futuro. En relación con la política española un optimista podría decir que lo pasado, pasado está.
Retoques en el Gobierno obligados por la marcha de Nadia Calviño a lo más alto del BEI (Banco Europeo de Inversiones). Ella, feliz con la escapada, que ya había intentado antes como aspirante a directora gerente del FMI (Fondo Monetario Internacional) y luego a presidenta del Eurogrupo.