Con una diferencia de veinticuatro ven la luz las dos comisiones que aquí y ahora son presentadas por el PSOE y el PP, sus entusiastas patrocinadores en el Congreso y el Senado. Son sus respectivas lámparas de Aladino como vías seguras hacia la verdad "caiga quien caiga".
El crecimiento de la economía española está íntimamente ligado al sector público. Esta semana, un ufano ministro de Economía sacaba pecho de los datos dados a conocer por el INE sobre el comportamiento del PIB en 2023.
Desde la Transición, los partidos políticos trataron de introducir a sus afines en cargos públicos o empresas estatales, pero se llevaba a cabo con cierto recato, con una adecuada exigencia de preparación intelectual y profesional.
La Comisión Europea ha alertado a España en numerosas ocasiones de los incumplimientos en materia de deuda pública y déficit de las cuentas. Lo ha hecho con otros países y nunca ha tenido grandes efectos.
El PP casi siempre se equivoca en Cataluña. Recuerdo cuando un candidato, capaz e inteligente como Alejo Vidal-Quadras fue preterido y postergado, porque les parecía demasiado claro y contundente.
Un buen funcionario sabe distinguir y no confunde Gobierno con Estado y en su trabajo la circunstancia política ocupa un lugar secundario respecto de su función pública. La Fiscalía es un órgano jerárquico y su estatuto obliga a velar para que se cumpla la ley pero manteniéndose neutral respecto de la contienda política.
La inseguridad jurídica es una de las grandes preocupaciones de las empresas para llevar a buen término sus negocios. Hace ya tiempo que viene siendo recurrente esta denuncia de empresarios de sectores tan importantes como la banca o la energía.
La política está a punto de meternos a todos en el desagüe de los deshechos, en las cañerías de las cloacas. Este modo barriobajero, chulesco, soberbio de hacer política -aunque yo sigo creyendo que la política es otra cosa, noble y profunda, al servicio de los intereses de los ciudadanos y no de unos pocos- está conduciendo imparablemente a la desafección ciudadana.
En Cataluña, Caín y Abel se llaman Junts y ERC. Luego, hay palmeros intermitentes, como Asamblea Nacional Catalana, y remeros interesados del sector empresarial, que son los mismos que contribuyeron a concederle a Franco la medalla de honor del Club de Fútbol Barcelona, mientras sus hijos son separatistas de conveniencia, y adictos a pagar la mordida del 3%, siempre y cuando puedan hacer más caja.
El Gobierno insiste en que una vez aprobada la tramitación de la Ley de Amnistía le toca el turno a los Presupuestos Generales del Estado. La vicepresidenta y ministra de Hacienda insiste un día sí y otro también en que las negociaciones con los grupos que apoyan al Ejecutivo están en marcha, aunque sus socios no lo tengan tan claro.
Me seduce mucho escuchar a Félix Bolaños, Ministro de Tantas Cosas, hablar sobre la maravillosa convivencia que traerá la Amnistía al Cobarde Prófugo y demás compañeros del intento de golpe de Estado.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo la ha vuelto a liar. Los problemas que desde hace tiempo arrastra su plataforma Sumar, los ha querido resolver Yolanda Díaz haciéndose un hueco en los medios de comunicación, buscando foco a costa de lo que sea.
El mismo día en que los bomberos de Valencia rescataban del edificio quemado a un gato llamado Coco, que había sobrevivido al fuego y resistido nueve días en un hueco providencial, otros rescatistas, en Gaza, sacaban de su casa en ruinas a un niño, Ahmed, que también había resistido nueve días sepultado por los escombros de su hogar bombardeado.
El socialista Javier Lambán, expresidente de Aragón, ha utilizado la palabra "angustia" para referirse al estado de ánimo que reina en su partido tras los últimos acontecimientos.
Como sucedió en su día con Bárcenas hay ahora otros prestos a elevar a Ábalos al santoral. Los unos lo hacían porque le hacia un tremendo roto al PP y estos piensan que va a hacérselo al PSOE.
Esa gran comentarista política que es Lola García nos recordaba este domingo desde 'La Vanguardia' aquella frase de Puigdemont cuando, fugado, salía a su particular exilio, diciembre de 2017: "España tiene un pollo de cojones", dictaminó entonces, no sin cierta razón, el ex president de la Generalitat catalana.
Una de las medidas estrella del famoso "escudo social" que el Gobierno puso en marcha durante y después de la pandemia para proteger a los colectivos vulnerables es el Ingreso Mínimo Vital (IMV).
¿Por dónde empezar? Esta ha sido la semana más negra para Pedro Sánchez desde aquella de octubre de 2016 en la que, siendo secretario general del PSOE, fue casi literalmente defenestrado de la sede del partido, en la calle Ferraz.
Me contaba un tío mío que se enteró de la guerra civil el mismo 18 de julio, pero por la noche, porque le pilló trabajando en unas modestas viñas, que cuidaba y cultivaba con magro provecho, y regresó cuando el sol se estaba despidiendo.
El Consejo de Ministros aprobó este martes la creación de una empresa pública, modelo SEPI. Se llamará Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, estará creada en 3-4 meses y pretende mover 20.000
Que prácticamente al mismo tiempo la ejecutiva federal del PSOE (por unanimidad) y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, tan distintos, tan distantes, tan embarrados en la bronca política de cada día, coincidieran este lunes en reclamar la inmediata entrega del acta de diputado al exministro, José Luis Ábalos, es una prueba viva del declinante proceso que envenena los sueños del presidente del Gobierno y secretario general del Partido Socialista Obrero Español.
Las aceras de las ciudades comienzan a ser peligrosas, no ya por los patines, las bicicletas, y las largas correas de sujetar al perro, sino porque se han convertido en una especie de movildromo, donde diferentes seres humanos, de distinta edad, andan como zombies mirando la pantalla del móvil, que sujetan con la mano.
Analizado el contenido del auto de la Fiscalía, el conocido como "caso Koldo" se decanta hacia el "caso Ábalos". Tal es la contigüidad con la política de los implicados en la presunta trama de cobro ilegal de comisiones y blanqueo de capitales.
Leer los periódicos de este domingo resultaba aleccionador: los había que señalaban la 'tormenta perfecta' que se abalanza sobre Sánchez; otros consideran que el presidente va "cuesta abajo"; otros, que atraviesa por un "calvario".