Este jueves Bildu y en concreto su portavoz Mertxe Aizpurua tuvieron su minuto de gloria. Anunciaron su acuerdo con el Gobierno para modificar la llamada Ley Mordaza para garantizar el derecho de expresión.
Las batallas inútiles conducen a la melancolía. Pienso en esto mientras escucho a dirigentes del PP y a algunos de sus seguidores mediáticos asegurando que Pedro Sánchez no podrá resistir toda la legislatura y que terminará adelantando las elecciones.
El Gobierno está empeñado en hacernos creer que sin nuevos presupuestos aquí no pasa nada. No es ninguna catástrofe, ni un drama nos han dicho en las últimas horas la ministra de Hacienda y el ministro de Transportes.
El Partido Socialista con Pedro Sánchez al frente no gana elecciones pero se ha revelado como un hábil urdidor de alianzas que a trancas y barrancas le permiten conservar el poder. Un poder cuya preservación le está llevando a recurrir a las peores artes del manual de supervivencia.
En España hay más de tres millones de rentistas particulares que obtienen ingresos por el alquiler de sus propiedades, y más de tres millones de inquilinos asfixiados y empobrecidos por el precio desorbitado de los alquileres.
Cuando unas tontas contemporáneas -ascendidas al poder por los vericuetos de la política- decidieron defender los derechos de los inquilinos- los caseros, asustados, retiraron sus pisos en alquiler y los pusieron a la venta.
Participar como orador representando a tu país en las Naciones Unidas siempre tiene repercusiones... en tu propio país, que no fuera de él, donde habitualmente nadie hace caso al orador de turno ante el plenario de la Asamblea General.
Ellos y ellas no salen en los periódicos con su nombre ni nadie reclama la dignidad que tienen y que merecen. No son Begoña Gómez ni Pedro Sánchez, no son Feijóo, Puente o Ábalos, ni tampoco Puigdemont o Rovira.
Nada menos que 31 medidas para mejorar la calidad de nuestra democracia que se presentan sin entrar en detalles y sin, por supuesto, conocer la letra pequeña. Y es lógico. El Gobierno no está en condiciones de dar nada por hecho y máxime cuando muchas de las tales medidas requieren de modificaciones no pequeñas de leyes orgánicas.
El Gobierno no cesa en su intento de convencernos de que España va como un cohete o como un tiro y cada día conocemos algún dato proporcionado por organismos internacionales o servicios de estudios privados que demuestran lo contrario.
Las encuestas sobre tendencias de voto son la fotografía de un momento y en la política las cosas cambian rápidamente, pero hay tendencias que se mantienen y sirven para avizorar el futuro.
En los últimos meses los sondeos de opinión publicados apuntan una ventaja sostenida del PP sobre un PSOE que mantiene un suelo notable a expensas de Sumar, que pierde pie encuesta tras encuesta.
Mucho se está especulando con el alcance y significado de la votación que el Gobierno perdió en relación a Venezuela. Se habla de quebranto en la mayoría de investidura e incluso de una nueva mayoría en ciernes.
Qué tiempos estos en que decir en voz alta lo obvio se convierte en escándalo. Sí, me refiero a la reflexión de la ministra de Defensa, Margarita Robles, durante un acto privado, la presentación de una novela, que va de dictaduras y totalitarismos.
Hay que empezar a definir algunos principios en lo tocante a la información, ahora que hay quien quiere 'regenerarla', aunque oficialmente ya no se diga así, tal vez por un resto de vergüenza torera.
¿Tiene arreglo esta forma de hacer política? Más aún, ¿tiene arreglo esta forma de convivencia social en la que nos movemos? Hasta la rivalidad entre dos programas de televisión -Broncano vs Motos- lo convertimos en una manera de dividir, de enfrentar, de oponer dos concepciones irreconciliables de la vida.
Descubre la teoría política de Pedro I, El Mentiroso, y cómo su enfoque totalitario afecta al Congreso, la Fiscalía y la Abogacía del Estado en España.
Han pasado ya unas cuantas semanas desde que el Gobierno pactara con ERC un acuerdo para traspasar a Cataluña el privilegio de recaudar, gestionar e inspeccionar el cien por cien de los impuestos.
En las últimas horas si algo no ha faltado ha sido un buen número de noticias: discurso del Presidente en el Instituto Cervantes, nombramiento, muy en la línea del actual Pedro Sánchez, del ministro Escriva como gobernador del Banco de España, remodelación quirúrgica del Gobierno y nuevo jefe de gabinete del jefe del Ejecutivo, sin olvidar la lamentable ausencia de debate serio y gran acuerdo en materia de inmigración, y el alivio que supone el desbloqueo existente en el CGPJ con el nombramiento de la magistrada Perelló, rompiendo así la trayectoria de que solo un hombre podía presidir el Tribunal Supremo y el propio órgano de gobierno de los jueces.
En España hay en estos momentos más de quinientos mil inmigrantes pendientes de que se regularice su situación. El pasado mes de abril el pleno del Congreso aprobó la toma en consideración de una Iniciativa Legislativa Popular para que se lleve a cabo esta regularización.
En un contexto que algunos consideran progresista, se están repitiendo casos donde la picaresca y la ingeniería social desafían el sentido común. Se trata de hombres que, condenados por violencia machista, cambian de sexo en el Registro Civil para obtener beneficios como la reducción de penas y mejoras en centros penitenciarios. Este fenómeno ha generado situaciones absurdas, como en el Samur de Madrid, donde trabajadoras se quejan de hombres en los vestuarios femeninos, amparados por la ley. Esta situación es una herencia del gobierno de Pedro Sánchez y de Irene Montero, quien también impulsó la polémica ley del "sólo sí es sí", que ha reducido penas a agresores sexuales. A pesar de las críticas, los seguidores de Podemos defienden estas medidas, mientras que la sociedad, bajo presión de minorías con gran influencia mediática, parece resignada.
El presidente del Gobierno ha visitado tres países africanos en busca de soluciones a la migración hacia España. En cada país, propuso la inmigración circular, permitiendo la llegada legal de 250.000 personas para aprender un oficio y luego retornar a sus países, similar a una beca. Sin embargo, esta idea fue rápidamente criticada y se transformó en propuestas de devoluciones masivas y lucha contra las mafias. La falta de una política migratoria clara quedó patente en solo tres días, con un aumento de llegadas de inmigrantes y la crítica gestión de los menores, distribuidos sin consenso ni recursos. España, necesitando mano de obra legal y capacitada, mantiene a miles de inmigrantes en una situación irregular, sin contrato ni papeles. Países como Alemania, Italia o Suecia han comenzado a regular la emigración, mientras España sigue sin un plan efectivo, agravando la situación.
Pedro Sánchez disfruta del ciclismo de montaña y ha viajado a Andorra con su esposa para asistir al campeonato mundial de BTT. Aunque Sánchez guarda opacidad sobre sus aficiones, su agitada agenda es pública. Próximamente, viajará a China, a los Juegos Paralímpicos en París y participará en la Asamblea de la ONU, tras su reciente gira por África. Se adelantará el congreso federal del PSOE, reflejando cambios en la dirección del partido, con la salida de Adriana Lastra y la entrada de María Jesús Montero, lo que sugiere una reestructuración en la formación y el gobierno. Sánchez parece preparar listados de futuros ministros y secretarios, aunque su control individual sobre el gobierno y diversas instituciones es fuerte, su poder se mantiene frágil debido a la falta de mayoría en el Congreso y la previsión de no conseguir aprobar los Presupuestos. En noviembre, el congreso del partido podría indicar relevos significativos, descartando la posibilidad de elecciones anticipadas. Pese a estar en forma, Sánchez enfrenta desafíos internos y externos que hacen incierto su futuro político.
Pedro Sánchez demuestra una notable habilidad estratégica, evidenciada al adelantar el Congreso Federal y programar el próximo Comité Federal, visto como un preludio de maniobras internas. Los barones socialistas están preocupados no solo por la pérdida de poder autonómico y la falta de democracia interna, sino también por cómo explicarán a sus votantes la financiación diferenciada para Cataluña, que creará desigualdades y afectará los fondos públicos esenciales en otras regiones. El control del PSOE por Sánchez y sus aliados busca eliminar la disidencia interna, afectando a figuras como Lambán, Page, Tudanca, Espadas y Lobato. La ineficiencia de los controles al Ejecutivo y la falta de mecanismos democráticos internos agravan la situación, con Sánchez prometiendo lo necesario, rodeándose de colaboradores dóciles, y maniobrando contra la separación de poderes y posibles disidentes. Estas acciones pueden llevar al debilitamiento del PSOE y afectar el régimen constitucional, siempre que sus seguidores le permitan permanecer en el poder.
La situación del servicio de Cercanías en Madrid ha alcanzado niveles de auténtica vergüenza. Lo que debería ser un pilar fundamental para la movilidad de millones de madrileños se ha convertido en un desastre cotidiano, con retrasos y averías que parecen sacados de una película de terror. Y mientras tanto, ¿qué hace el Ministerio de Transportes? Prácticamente nada. Óscar Puente, al frente de esta cartera, parece más interesado en jugar al golf que en abordar los problemas que afectan a la Comunidad de Madrid.