Se dice que ya está en Lanzarote. No descansando, porque los grandes pilotos de los pueblos no descansan, sino reflexionando para tratar de vislumbrar nuevas acciones, con objeto de hacer felices a los habitantes de la Tierra.
No hay tertulia ni cenáculo en el que no se hable, entre otras cosas, de cómo se presenta la actual legislatura. Sostienen algunos que no dura, que va a ser tanta la tensión que van a introducir los independentistas catalanes que será difícil que Sánchez aguante.
Venezuela es un país rico en recursos pero empobrecido por el latrocinio de sus dirigentes.
El último robo ha sido electoral. Nicolás Maduro se ha proclamado vencedor de unas elecciones ganadas por Edmundo González al frente de la oposición, resultado avalado por los observadores internacionales y por el Centro Carter.
Dicen que Franco aprovechaba los últimos días de julio y el mes de agosto para 'colar' por la puerta de atrás, cuando todo el mundo se empeñaba en olvidar y mirar hacia otro lado, las decisiones que consideraba que podrían ser más polémicas para la ciudadanía.
Confieso que estoy confundido. El presidente Sánchez y su ministro Cuerpo, el titular de Economía, aseguran que la economía va como un tiro y exhibe fortaleza casi como nunca. Y los grandes datos les dan la razón.
La incursión de las tropas de Ucrania en territorio ruso no es exactamente una contraofensiva, sino más bien una réplica especular de la guerra de invasión que sufre desde hace 900 días.
La OIT ha venido a confirmar lo que se viene observando en España en estadísticas recientes. Los salarios reales están congelados desde los años de la recesión. En estos 10 años, según el organismo internacional, los más dañados han sido los jóvenes, pero en realidad ha afectado a todos los trabajadores.
Significado de cínico según la RAE: Dicho de una persona que actúa con falsedad o desvergüenza descaradas.
Algún día se escribirá una novela -de humor negro- y quizá hasta se haga una serie -tragicómica- con Carles Puigdemont como protagonista. Quien no es, desde hace medio siglo, sino un humilde cronista de la actualidad no puede hoy ni escribir una novela ni menos aún iniciar una serie que otros, con más talento y recursos, abordarán; hoy, al cronista solamente le cabe sintetizar, definiendo lo ocurrido este jueves en el Parlament de Cataluña -y aledaños- como "una vergüenza".Vergüenza colectiva.
Cuando se escriben estas líneas, la jornada no ha culminado. Illa ha presentado su discurso de 40 minutos y su investidura es una realidad. Poco antes aparecía Puigdemont rodeado de miles de seguidores.
En tanto los nuestros se asfixian y se derriten por el calor inhumano, otros cuerpos, en París, parecen ser ajenos a cualquier temperatura, pero es que no se trata de cuerpos exactamente, sino de esculturas más o menos bellas, más o menos deformes, cinceladas por el afán incomprensible de ganar trofeos y medallas, o, como dicen los poseedores de esos cuerpos, por un afán, también incomprensible planteado en esos términos, "de superación".
La desinformación y una sensación de caos reinan cuando esto escribo sobre el proceso de investidura de Salvador Illa como posible, quizá ni siquiera probable, president de la Generalitat de Catalunya.
Esta semana ha sido prolija en datos económicos y escrudiñando las estadísticas no se puede llegar a la conclusión a la que llega el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez, en su balance antes de las vacaciones se mostró muy satisfecho, hasta el punto de asegurar que la economía va como un tiro.
"Estoy muy feliz". Hace mucho tiempo que no escucho a nadie afirmar con tanta rotundidad, sin matiz alguno, semejante estado de ánimo. En este caso, nuestro protagonista es, nada menos, que el Presidente del Gobierno.
Por fin apareció la palabra mágica: federalización. Ni Hacienda catalana, ni financiación singular, ni privilegio en impuestos, ni nada de lo que, maliciosamente, estábamos sospechando.
Lo que quiere Pedro I, El Mentiroso, es federalizar España.
Este miércoles no pude evitar la risa cuando vi las imágenes del Presidente de Gobierno durante su comparecencia ante los medios de comunicación, con un gran cartel a su espalda y una palabra: CUMPLIENDO.
Dice el refrán que por la boca muere el pez y, me permito añadir, que no siempre es así, que depende de qué pez y de las circunstancias.
Hago esta reflexión al filo de la creciente preocupación entre muchos periodistas y algunos medios de comunicación, ante el empeño de Pedro Sánchez y su Gobierno de aprobar una ley, supuestamente, contra las noticias que consideran falsas, lo que acarrearía sanciones contra medios y periodistas.
Se cumple ahora el primer aniversario de las elecciones generales que recolocaron a Sánchez en la Moncloa gracias al muy interesado apoyo de los independentistas de Puigdemont. Sobre ese pecado original campean muchos de los análisis que cuestionan la legitimidad de un Gobierno que, a cambio de poder, apadrinó una amnistía a los condenados judicialmente por un fallido intento de romper el Estado.
En una tarde cualquiera, camino por la ciudad y observo a mi alrededor. La gente, sumergida en sus propios universos sonoros, lleva puestos los omnipresentes airpods. Son pequeños dispositivos blancos que se han convertido en una extensión de sus cuerpos, evitando así el incómodo silencio y la posibilidad de enfrentarse a sus propios pensamientos. ¿No es esto un reflejo inquietante de nuestras relaciones modernas?
El frágil equilibrio autonómico logrado por los pactos entre el Partido Popular (PP) y Vox en seis comunidades parece estar al borde del colapso debido a profundas diferencias políticas.
Nocilla ha sorprendido negativamente con un nuevo anuncio que incluye un Satisfyer en manos de un abuelo confundido, generando una fuerte reacción de críticas y boicots. Esta campaña, que pretendía ser moderna y divertida, ha demostrado una alarmante desconexión con su público y una insensible representación de la figura del abuelo. En consecuencia, muchos consumidores han decidido cambiar a Nutella, buscando una marca que respete sus valores familiares.
En Francia, el partido socialista ha sido absorbido por la extrema izquierda liderada por Melenchón, quien celebró su segundo puesto y la victoria de Le Pen en la primera vuelta con manifestaciones agresivas. El centro de Macron quedó en tercer lugar, mientras que la Agrupación Nacional (AN) lidera con posibilidades de obtener la mayoría absoluta en la segunda vuelta. En las legislativas, la AN obtuvo el 34% de los votos y lidera en cerca de 300 circunscripciones, superando a la extrema izquierda y a Macron. La segunda vuelta será disputada entre tres candidatos en más de 100 lugares. La izquierda podría retirar a su candidato si queda en tercer lugar, pero los macronistas no lo tienen claro. El 7 de julio será decisivo. El apoyo a Le Pen proviene de antiguos bastiones de la izquierda, que se sienten amenazados en sus libertades y seguridad. Europa enfrenta un problema crucial y la alarma sobre la ultraderecha no lo resolverá, sino que podría agravarlo, ya que esta es solo un síntoma de problemas más profundos.
El sistema público de pensiones en España enfrenta serios problemas pese a las múltiples reformas implementadas, como el aumento de los años cotizados y la edad de jubilación, y la incorporación de mecanismos como el de Equidad Intergeneracional. A pesar de estas medidas, las cotizaciones solo cubren el 70% de los ingresos necesarios, y la deuda del sistema se aproxima a los 100.000 millones de euros. La situación se agrava con las jubilaciones masivas de los "boomers" y el gasto en pensiones que ya representa el 13,1% del PIB. La tasa de reposición es del 77,2%, muy por encima de la media europea del 44,2%. La sostenibilidad del sistema está en entredicho, y ningún gobierno ha abordado de manera efectiva los problemas subyacentes, como la baja natalidad, el aumento de la esperanza de vida y el desempleo. La falta de transparencia y la renuencia a tomar decisiones impopulares agravan la situación.
El acuerdo entre el Gobierno y el PP para renovar el Consejo General del Poder Judicial ha sido bien recibido, excepto por Vox, Sumar, ERC y Podemos, que lo han criticado duramente. Santiago Abascal acusó al PP de "traición", mientras que Gabriel Rufián y Iñigo Errejón también mostraron su descontento. Ione Belarra afirmó que el pacto representa una "gran coalición" entre PSOE y PP. Este acuerdo, que ha sido bien recibido en el ámbito judicial, es visto como positivo para la salud democrática del país. Pedro Sánchez ha levantado barreras políticas, y Alberto Núñez Feijóo ha decidido ignorar las reticencias internas para poner fin al bloqueo en la renovación judicial. Aunque persisten las desconfianzas entre Sánchez y Feijóo, el pacto reduce la tensión política y desbloquea numerosos casos pendientes en la Administración de Justicia.