La modificación del protocolo del Retiro llegará después de la Feria del Libro

La modificación del protocolo del Retiro llegará después de la Feria del Libro

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El Ayuntamiento aprobó este jueves el nuevo Protocolo 2026, que elevará los umbrales de viento y reducirá cierres en jornadas de altas temperaturas. La aprobación definitiva llegará en junio, ya después de que termine la Feria del Libro.

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha dado este jueves luz verde a la modificación del protocolo de cierre del parque del Retiro, aunque el visto bueno definitivo no llegará hasta junio, cuando ya habrá terminado la Feria del Libro.

Borja Carabante, delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, explicó en la rueda de prensa posterior a la Junta que la modificación se someterá ahora a 30 días de información pública.

El documento pasará también por la valoración de la Mesa del Árbol, que está convocada para el 13 de mayo e integrada por técnicos del Ayuntamiento y representantes de los grupos municipales.

El nuevo texto se denomina Protocolo 2026 y amplía el umbral de viento, lo que permitirá reducir los cierres del parque en días de altas temperaturas. Además, el protocolo de parques se singularizará para otros recintos de la ciudad.

Carabante recordó que con el protocolo vigente, aprobado en 2019 durante el Gobierno de Manuela Carmena, 2021 fue el año con más días de cierre del Retiro, llegando a 24. Según el delegado, con la modificación propuesta, "una de cada tres veces que estuvo cerrado se hubiera abierto".

El responsable municipal defendió la revisión técnica basada en un histórico estadístico que "permite acertar de una manera más adecuada sin afectar a la seguridad", junto a "un extraordinario esfuerzo por parte del Ayuntamiento de Madrid en mejorar la conservación del arbolado".

¿Qué cambios introduce el Protocolo 2026?

El Ayuntamiento utilizó datos de la Agencia Estatal de Meteorología e información estadística recopilada durante 12 años, entre 2014 y 2025, sobre incidencias de ramas y árboles caídos.

Ese análisis detectó una menor influencia de la temperatura máxima y de la humedad del suelo en la sucesión de caídas durante episodios de alerta naranja y roja comparado con el protocolo de 2019.

Con estos resultados, esos factores se han excluido de la definición de los umbrales de activación de alerta y se ha suavizado el criterio en temperaturas superiores a 35 grados.

La nueva definición de umbrales del Protocolo 2026 rebaja en 5 kilómetros por hora el umbral de rachas de viento para activar la alerta naranja, fijándolo en un rango de velocidad máxima entre 45 y 60 kilómetros por hora, frente a los 40 y 55 kilómetros por hora que regían hasta ahora.

La alerta roja se activará a partir de 60 kilómetros por hora, cuando hasta ahora se establecía por encima de 55 kilómetros por hora.

El análisis se apoyó también en la información obtenida a través del Servicio de Evaluación y Revisión Verde, SERVER, especializado en la gestión del riesgo del arbolado en la ciudad y creado en agosto de 2018.

¿Cuánto tiempo cerró el Retiro por alerta roja?

Entre 2020 y 2025, el parque del Retiro solo estuvo cerrado por alerta roja el 1% del tiempo. En ese periodo se produjo la mayor parte de las caídas de árboles y ramas, el 38% del total.

Durante esos episodios se volcaron 60 árboles y cayeron 439 ramas, según los datos incluidos en la revisión del protocolo.

El protocolo establece distintos niveles de alerta según variables meteorológicas basadas en umbrales de viento y nieve, referidos a la intensidad de las nevadas o a la velocidad de las rachas máximas de viento.

Esos valores se modulan con la previsión de temperatura máxima, que afecta a la caída de ramas, y con la humedad del suelo, que puede influir en los árboles.

El sistema contempla cuatro niveles de alerta en función de las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología. La alerta verde corresponde a la situación en la que ningún factor meteorológico supera el umbral mínimo establecido.

En la alerta amarilla no existe riesgo para la población en general, aunque sí implica cierta probabilidad de caída de ramas o de arbolado.

Con la alerta naranja existe un riesgo importante y una mayor probabilidad de caída de ramas y árboles, por lo que se recomienda el desalojo y se balizan las zonas de riesgo.

La alerta roja supone un riesgo muy importante, con una probabilidad elevada de caída de ramas y arbolado en los jardines. En ese nivel, los parques se cierran.