Meta extenderá a la Unión Europea su sistema para identificar perfiles de menores que declaran ser adultos y aplicarles medidas de protección
Instagram desembarca en España con un sistema de Inteligencia Artificial capaz de detectar cuentas de adolescentes entre 13 y 17 años incluso cuando sus titulares han mentido sobre su edad. Una vez identificadas, la plataforma activa automáticamente las protecciones específicas para menores sin necesidad de intervención manual.
Meta lleva un año usando esta tecnología en Estados Unidos, Australia, Canadá y Reino Unido. Ahora la expande a los 27 países de la Unión Europea —incluida España— y a Brasil. El despliegue responde a la presión regulatoria sobre protección de menores en internet y a las exigencias de la legislación europea.
El algoritmo examina múltiples señales del perfil para estimar la edad real del usuario. Analiza menciones a cumpleaños, referencias a notas escolares y, novedad importante, pistas visuales extraídas de fotos y vídeos. Esa combinación de datos permite identificar menores aunque hayan introducido una fecha de nacimiento falsa.
Instagram y Facebook exigen 13 años como edad mínima para crear cuenta. Meta afirma que lleva años detectando y eliminando perfiles de usuarios más jóvenes, pero reconoce que muchos menores burlan el sistema con datos falsos. Esta herramienta de IA cierra esa brecha.
Cuando el sistema identifica a un adolescente que se ha registrado como adulto, aplica automáticamente las restricciones de privacidad y seguridad previstas para su grupo de edad. No requiere confirmación del usuario ni genera alertas que puedan generar desconfianza.
Facebook recibirá la misma tecnología. El despliegue comenzará en Estados Unidos y llegará a la Unión Europea y Reino Unido a partir de junio. Meta planifica una implantación gradual para monitorizar el funcionamiento del sistema.
Meta ha aprovechado el anuncio para criticar el modelo actual de verificación de edad. Sostiene que no puede recaer únicamente en cada plataforma y reclama que la legislación obligue a las tiendas de aplicaciones a verificar la edad de los usuarios y compartir esa información con desarrolladores. Según la empresa, un sistema centralizado a nivel de tienda o sistema operativo sería más coherente, respetuoso con la privacidad y garantizaría protecciones homogéneas en todas las aplicaciones que usan los adolescentes.