Lucas Vidal, ganador de dos Goyas: Hay que ir a por los sueños, no solo soñar

Lucas Vidal, ganador de dos Goyas: Hay que ir a por los sueños, no solo soñar

Madrid, 14 feb.- Exultante, pero agotado por el trasiego de medios que se han interesado por él tras su doble victoria en los últimos Premios Goya, el joven compositor Lucas Vidal pone el acento de su triunfo en la importancia del esfuerzo y en animar a su generación a "luchar por sus sueños y no quedarse soñando".

"Yo estudié en Boston, porque, en ese momento, el Berklee College of Music solo estaba allí, pero en España también hay oportunidades. Es un país estupendo, con una industria del cine que está yendo hacia adelante", destaca este madrileño, que considera que "los jóvenes tienen que mirarse más ellos mismos y no echar tanto las culpas de todo al sistema".

Vidal (Madrid, 1984), nieto de uno de los fundadores de Hispavox, reconoce que no era buen estudiante hasta que encaminó sus pasos hacia la música, donde se reveló como un "empollón".

Por si necesitara acicates, pronto aprendió que hay circunstancias vitales que no entienden de excusas ni permiten dilaciones en la conquista de objetivos. Inmerso aún en sus estudios en Boston, padeció cáncer.

"Hubo un antes y un después, porque me hizo confirmar que la vida se vive una vez y que hay que ser feliz haciendo lo que te gusta", cuenta Vidal, que, sin entrar en consideraciones de talento, considera que su éxito radica en haber luchado por sus sueños, en haber invertido tiempo en educación y en "estar a tope" en lo que le gustaba.

Con "Cathedral pines" (2006) se convirtió en el alumno más joven de la escuela en componer su primera banda sonora y grabarla con una gran orquesta. Recibió su título de licenciatura con SUMMA Cum Laude.

Vidal vio "una oportundiad de mercado" en la música para tráilers y se asoció con Chris Ramsdell. "En el último año, mejor no nos ha podido ir; tenemos a más 50 compositores colaborando con la empresa", informa.

Los tráilers de "Los juegos del hambre" y "Lucy" llevan su firma, pero también las bandas sonoras de filmes como "La fría luz del día" (2012), "Invasor" (2012) o "Fast & Furious 6", con un pie en Madrid y otro en Los Angeles.

"Siempre me ha gustado la música orquestal tonal", comenta sobre las razones que le encauzaron hacia las BSO, una rama que, para él, "no es mejor ni peor que la música puramente clásica, con compositores geniales", como sus ídolos John Williams (al que homenajeó en Navidad en el Teatro Real), Alexandre Desplat o su compatriota Alberto Iglesias.

Aunque no pudo charlar con él, ambos coincidieron en la última gala de los Premios Goya, en la que Vidal se hizo con el galardón a la mejor música original por la película "Nadie quiere la noche" y a la mejor canción por el tema central de "Palmeras en la nieve".

"No me lo esperaba para nada. Me ha hecho mucha ilusión, pero no creo que haya ganadores o perdedores en el arte", afirma.

La canción de "Palmeras en la nieve" le permitió además trabajar codo con codo "en un proceso muy divertido" con Pablo Alborán, coautor de la pieza.

En su cartera de proyectos futuros se encuentra ahora un proyecto junto a Mateo Gil para una película británica, "Real life", pero también "puede haber sorpresas", anuncia este compositor, que, a la pregunta de si le gustaría producir discos, reconoce: "Lo he pensado".

Y aunque sueña con la idea de trabajar a las órdenes de Lars Von Trier, lo que deja en mera fantasía es verse como autor de la música de sus piezas favoritas, las BSO de "Cinema Paradiso" y de "ET", porque, según dice, "no lo haría tan bien".