El Ayuntamiento de Madrid mantiene su hoja de ruta para la construcción del cantón de Montecarmelo, que estará finalizado a finales de este año. Así lo ha asegurado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, quien ha defendido la necesidad de esta infraestructura frente a las críticas vecinales.
Carabante ha insistido en que estos equipamientos son “imprescindibles” para el funcionamiento de la ciudad y ha subrayado que ya hay quince en funcionamiento sin que hayan generado problemas. “No producen molestias ni malos olores”, ha afirmado, apoyándose también en el informe del Defensor del Pueblo, que avaló su ubicación.
El proyecto en Montecarmelo será, según el delegado, de menor impacto que otros. Incluirá vestuarios, pequeñas oficinas y un almacén para material, y estará integrado en un entorno verde gracias a la creación de un parque con una inversión de tres millones de euros.
Desde el Consistorio defienden que esta actuación mejorará el barrio y recuerdan las inversiones recientes en la zona, como nuevos centros educativos, sanitarios y culturales. Aun así, la oposición vecinal continúa cuestionando el proyecto y pide cambios respecto al diseño inicial.
El Gobierno municipal insiste en que este tipo de instalaciones son necesarias para garantizar servicios básicos como la limpieza urbana y el mantenimiento de los barrios, en un contexto de crecimiento de la ciudad y aumento de la demanda de servicios públicos.