Bailarines de "El Rey León", "cero" besos entre los protagonistas, metro y medio de distancia entre los cantantes del coro,... El montaje de "Un ballo in maschera", de Verdi, que inaugura el día 18 la temporada 20/21 del Real es tan "excepcional" como la pandemia, tanto "que hará olvidarla".
El director general del teatro, Ignacio García-Belenguer, su director artístico, Joan Matabosch, el primer director musical invitado del Real, Nicola Luisotti, y el director de escena, Gianmaria Aliverta, han presentado hoy la obra, que tendrá un "preestreno" para público menor de 35 años el día 16, con entradas entre 14 y 35 euros, y se podrá seguir el día 18 desde tres pantallas gigantes en el exterior.
García-Belenguer ha informado de que su apuesta por reabrir, "con todos los parámetros de seguridad", el pasado mes de julio con una versión semiescenificada de "La Traviata" se ha saldado con 20.000 entradas vendidas y dos millones de euros de recaudación, y ha asegurado que ahora serán "tan prudentes" como lo fueron entonces.
"Debemos apoyar la ópera y la Cultura y seguimos trabajando en esa normalidad. El aforo podría ser del 75% pero hemos decidido dejarlo en el 65% -1.200 butacas- porque no queremos apurar al máximo. Queremos que la gente se sienta cómoda y disfrute del espectáculo", ha subrayado.
Matabosch ha dado las gracias a Aliverta por "acceder a hacer las modificaciones" en su montaje, procedente de La Fenice de Venecia, que impone el protocolo sanitario: "quizá no sea al cien por cien su producción pero sí es un paso hacia la normalidad. Ya no es un concierto semiescenificado -como "La Traviata"- sino una producción".
"Llego de la región de Italia más golpeada por la COVID, la de la Lombardía, en concreto Milán, y comprendo perfectamente cómo se sienten aquí. Es esencial el respeto a las reglas para preservar la vida humana y por eso he aceptado inmediatamente la sugerencia de modificar algunos aspectos", ha replicado el director de escena.
Los dieciséis bailarines, todos ellos procedentes del elenco del musical "El rey León", que está sin actividad desde marzo, llevarán mascarillas, en las que se ha impreso su propia cara, ha detallado Aliverta.
El italiano mantiene la trama de la ópera en Estados Unidos pero desplaza la acción al siglo XIX, cuando las violentas luchas fratricidas enfrentaban los estados del Norte y del Sur.
"Este espectáculo se ha podido hacer gracias a la maestría del Real. Los miembros del coro han de estar distancia un metro y medio y lo han conseguido gracias a unas plataformas. Hay un continuo movimiento pero los artistas actúan con total seguridad. En el dueto de amor no se besarán ni se acercarán, ese es el único pequeño cambio. El resto es un espectáculo 'distanciado' pero nos hará olvidar que hay una pandemia", ha añadido.
Luisotti, que dirigirá su sexto título verdiano al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, después del éxito obtenido con "Don Carlo" y "La traviata", ha recordado que "Un ballo in maschera", que se repone en colaboración con el Teatro de la Maestranza de Sevilla, nace del "sueño" que tuvo toda su vida Verdi: hacer "El rey Lear".
Sin embargo, sus intentos de representar en Nápoles un libreto inspirado en un regicidio, el de Gustavo III de Suecia durante un baile de máscaras en la Ópera de Estocolmo, era un asunto "altamente censurable" y no pudo estrenarla allí.
"El más melodramático de los melodramas", según la describió Gabrielle D'Annunzio, vio la luz en Roma pero las presiones que sufrió -tuvieron que trasladar la trama de Estocolmo a Boston a finales del XVII- le llevaron a un estado "de pesimismo tal" que él, que había compuesto una ópera por año, tardó otros tres en crear "La forza del destino".
El director ha tocado al piano un fragmento de esa ópera y de "Un ballo in maschera" para demostrar su parecido: "Con las mismas notas creo dos óperas. Verdi era un genio. En esta opera fue acusado en la época de wagneriano y en realidad no hay nada mas italiano que esto".
En la interpretación de los papeles protagonistas se alternarán los tenores Michael Fabiano y Ramón Vargas (Riccardo); las sopranos Anna Pirozzi, Saioa Hernández, María Pia Piscitelli y Sondra Radvanovsky (Amelia); los barítonos Artur Ruciski y George Petean (Renato); las mezzosopranos Daniela Barcellona y Silvia Beltrami (Ulrica) y las sopranos Elena Sancho Pereg e Isabella Gaudí (Oscar).