la Presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, ha afirmado este lunes que no es propio de una democracia liberal “señalar” a los profesionales sanitarios que se acogen al derecho a la objeción de conciencia frente al aborto, ni tampoco a quienes lo practican.
Así lo ha manifestado desde el nuevo Centro de Salud Mental Infanto-Juvenil del Hospital público Universitario José Germain, en Leganés, al ser preguntada por el requerimiento enviado por el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para que se cree y regule un Registro de Objetores en todas las comunidades autónomas.
El Ejecutivo central ha dirigido esta petición formal a los gobiernos de Aragón, Asturias, Baleares y Madrid, dando un plazo de tres meses para su cumplimiento. La presidenta madrileña ha respondido que se tomará “con tiempo” la elaboración de una contestación “certera”, pero ha subrayado que no es aceptable “estigmatizar” a nadie por su posición personal o profesional ante el aborto.
Díaz Ayuso ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de abordar este asunto con “frivolidad” en el marco de lo que considera una estrategia de distracción frente a los escándalos políticos que lo rodean. “Estamos en campaña para tapar todos los escándalos del presidente. Ahora toca hablar de esto”, ha afirmado. Ha recordado que en 2024 se practicaron más de 106.000 abortos en España, cifra que ha calificado como “una enorme tristeza y un fracaso como sociedad”.
En ese contexto, ha reiterado su postura, que mantiene invariable, a favor de respetar tanto a las mujeres que deciden abortar como a los profesionales sanitarios que, por razones de conciencia, optan por no intervenir en estos procedimientos. “No se debe perseguir ni a quien aborta ni a quien no quiere practicar un aborto. Eso no es propio de una democracia liberal”, ha subrayado.
La presidenta regional ha defendido que la sanidad pública madrileña se rige por criterios de respeto y libertad profesional, sin imponer posicionamientos ideológicos. Frente a lo que considera una “campaña de señalamiento”, Ayuso ha apelado al respeto mutuo y a la neutralidad institucional para no utilizar asuntos como el aborto con fines partidistas o de distracción mediática.