La Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid (Famma-Cocemfe) ha puesto en marcha un nuevo punto de mediación educativa dirigido a las familias de menores con discapacidad. El objetivo es garantizar la igualdad de oportunidades en el ámbito educativo, prevenir conflictos y promover soluciones dialogadas entre familias, centros escolares y administración.
“Esta iniciativa nace desde una realidad incuestionable: las familias de menores con discapacidad ya soportan una enorme carga diaria derivada de las propias circunstancias de la discapacidad, tanto a nivel emocional como organizativo, sanitario y social”, ha señalado la federación en un comunicado.
Famma alerta de que, a esta carga, se suma una falta de conocimiento legal y administrativo que sitúa a muchas familias en una “posición de clara desventaja frente a una administración educativa que, en la práctica, no siempre contempla las necesidades reales de los alumnos, sino que aplica criterios generales, rígidos y frecuentemente alejados del enfoque inclusivo”.
Entre los problemas más frecuentes detectados por la federación figuran la falta de recursos humanos especializados, los retrasos en las valoraciones psicopedagógicas y en la aplicación de medidas de apoyo, así como decisiones administrativas “que priorizan la gestión de recursos frente al interés superior del menor”. También señalan la ausencia de una mediación efectiva en los conflictos entre familias y centros, y prácticas de segregación “encubierta” durante los periodos no lectivos, especialmente en los recreos.
En este sentido, Famma denuncia que la escasez de personal de apoyo está dando lugar a situaciones “contrarias a la inclusión”, como la agrupación o aislamiento de menores con discapacidad en espacios separados, sin interacción con el resto del alumnado.
“Las familias de niños y niñas con discapacidad viven, con demasiada frecuencia, una experiencia marcada por el desamparo institucional, la soledad y el desgaste emocional. El sistema educativo, que debería ser garante de derechos y equidad, se convierte muchas veces en un espacio hostil, burocrático y poco receptivo a las necesidades reales de estos menores y de sus cuidadores principales”, ha afirmado el presidente de la federación, Javier Font.
Ante este contexto, Famma ha solicitado que se autorice la figura del asistente personal en el entorno educativo para cubrir las carencias en la atención básica, personal y funcional de los menores con mayores necesidades de apoyo. Además, ha subrayado que este nuevo servicio de mediación tiene como finalidad “acompañar, informar y proteger a las familias, ayudándolas a comprender sus derechos, a dialogar con los centros educativos y a relacionarse con la administración desde una posición de mayor equilibrio, conocimiento y seguridad jurídica”.