Un barómetro de GAD3 y Valdecarros Madrid revela que solo el 12% busca comprar para invertir, mientras el 82% desea vivir en la vivienda que adquiera
El 90% de los madrileños considera imprescindible construir más viviendas para facilitar el acceso a un hogar en la región. Solo el 12% piensa destinar la compra a inversión, mientras que el 82% quiere vivir en ella, según el I Barómetro de la Vivienda de la Comunidad de Madrid, elaborado por GAD3 y Valdecarros Madrid.
Ocho de cada diez residentes planean acceder a una vivienda para residir en ella, aunque los obstáculos económicos siguen siendo determinantes. La falta de ahorro, la imposibilidad de reunir la entrada, el coste de las fianzas e ingresos insuficientes figuran entre las principales dificultades que frenan el acceso.
Patricia Abad, responsable de investigación cualitativa de GAD3, ha destacado que existe una demanda amplia y que la mitad de la población ve muy necesaria la construcción de vivienda. Por su parte, el presidente de Valdecarros Madrid, Luis Roca, ha subrayado el “porcentaje arrollador” de quienes reclaman aumentar la oferta.
El precio constituye el principal obstáculo para cerca del 60% de los madrileños. En la compra, el coste condiciona al 56% de los afectados; en el alquiler, la cifra sube al 62%, evidenciando una presión económica mayor en el mercado de renta.
La barrera del precio actúa de forma desigual según la edad. Entre los 40 y 49 años, concentra casi la totalidad del problema, con un 64%. Los menores de 30 años enfrentan dificultades adicionales: al coste se suman el acceso complicado a la hipoteca y los ingresos insuficientes.
El barómetro revela que el 44% de los encuestados se plantearía comprar si contara con avales públicos que cubrieran el 20% de la entrada. Esta medida podría desbloquear una demanda actualmente paralizada por la falta de ahorro inicial.
Dos de cada tres menores de 49 años esperan acceder a una vivienda en la Comunidad de Madrid en menos de cinco años. La compra de la primera vivienda es la principal prioridad para el 31% de los encuestados, porcentaje que alcanza el 45% entre los jóvenes de 18 a 29 años.
El piso convencional es el inmueble preferido por el 46% de los madrileños, especialmente entre quienes tienen entre 40 y 49 años. El apartamento gana relevancia entre los menores de 30 años y entre quienes buscan alquilar su primera vivienda independiente.
La satisfacción con la vivienda actual es elevada, con un 89%, aunque el coste asociado es el aspecto peor valorado. La brecha entre propietarios e inquilinos es notable: el 96% de los propietarios se declara satisfecho, frente al 75% de quienes viven de alquiler.
Respecto al entorno residencial, los madrileños priorizan el transporte público, citado por el 48%, seguido de los centros sanitarios, con un 40%. Los comercios de proximidad y las zonas verdes también emergen como elementos clave para la calidad de vida en la región.