Alcalá sigue con problemas de agua tras la avería en el sistema de abastecimiento

Alcalá sigue con problemas de agua tras la avería en el sistema de abastecimiento

El Ayuntamiento de Alcalá de Henares prevé que el servicio se recupere en "las próximas horas", aunque advierte de que en las zonas más altas del municipio la normalización podría retrasarse hasta el jueves.

Alcalá de Henares afronta este miércoles su segundo día sin agua normal. Bajo caudal y cortes intermitentes afectan a distintos puntos de la ciudad, aunque la avería que originó el problema ya ha sido reparada.

El Ayuntamiento informó el martes de que todo comenzó con la rotura de una conducción en Yunquera de Henares (Guadalajara) y otras incidencias posteriores en la red. El fallo obligó a interrumpir el servicio en 44 municipios gestionados por la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS), entre ellos Alcalá.

Pese a que los técnicos repararon la avería durante la mañana del martes, la recuperación del suministro en Alcalá avanza lentamente. La alcaldesa, Judith Piquet, explicó que el municipio está situado más aguas abajo en la red, lo que ralentiza la llegada del agua.

A primera hora de este miércoles la situación seguía siendo desigual. Muchos vecinos encontraban los mismos problemas: grifos que apenas dejaban salir un hilo de agua y cortes totales intermitentes. El comportamiento de la red no es uniforme por barrios. En zonas como La Rinconada o El Chorrillo el agua sale con muy poca fuerza y se registran cortes, mientras que en el centro histórico el suministro presenta algo más de presión, aunque todavía no ha recuperado la normalidad.

El Consistorio ha explicado que, aunque la avería principal ya está reparada, el sistema necesita tiempo para volver a su funcionamiento habitual. La red se está llenando de manera progresiva: primero las conducciones, después los depósitos y, finalmente, los domicilios. Ese proceso está retrasando la llegada del agua a algunos puntos del municipio.

El gerente de Aguas de Alcalá, Antonio García del Pino, indicó que según los últimos datos disponibles están entrando en la red municipal en torno a 600 litros por segundo, frente a una demanda actual del municipio que en un momento como este estaría en torno a los 700. La diferencia explica por qué la recuperación es más lenta de lo esperado.