El Templo de Debod acumula inscripciones, arañazos y marcas con nombres y siglas en sus portales. El monumento, ubicado en el Parque del Oeste, muestra signos visibles de deterioro por actos vandálicos que preocupan a los responsables de su conservación.
Las piedras del templo ptolemaico presentan daños concentrados especialmente en los arcos de acceso. A diferencia de otros monumentos similares, el Templo de Debod está completamente integrado en un espacio abierto, lo que facilita el acceso pero también incrementa el riesgo de deterioro.
A los efectos de la climatología, la contaminación y el paso constante de visitantes se suman ahora comportamientos incívicos que dejan huella en la piedra. El monumento, uno de los puntos más fotografiados de Madrid, se ve así expuesto a múltiples amenazas.
La delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, descartó en 2022 cubrir el monumento tras un estudio que concluyó que se encontraba en "condiciones razonables". Desde el Ayuntamiento insisten en que se realizan revisiones periódicas para garantizar su conservación.
Uno de los factores que ha incrementado la vulnerabilidad del recinto es la ausencia de la lámina de agua que lo rodeaba. Esta actuaba como barrera natural frente a accesos no autorizados. Durante la Semana Santa, testigos han detectado intentos de turistas de acceder al interior sin permiso, situaciones que el personal de seguridad ha tenido que frenar.
El Consistorio trabaja en recuperar esta lámina de agua, dañada por filtraciones, con el objetivo de reforzar la protección del entorno.
El Templo de Debod fue construido entre los años 195 y 185 a.C. en la Baja Nubia, en el actual Sudán. Tras la amenaza de desaparición por la presa de Asuán, la UNESCO impulsó su salvamento. Egipto lo donó a España en 1968 en agradecimiento por su colaboración en la operación de rescate.
El monumento fue reconstruido en Madrid y abrió al público en 1972. Hoy es un símbolo de cooperación internacional y una pieza única del patrimonio egipcio en España, con más de 2.000 años de historia a sus espaldas.