Cincinnati Bengals y Atlanta Falcons se miden este domingo a las 15:30 horas en un estadio con vestuarios adaptados y parte de las primeras filas retiradas.

El Bernabéu adapta vestuarios y retira primeras filas para el Bengals-Falcons de la NFL
"Este estadio es, sin duda, una maravilla como instalación", resumió Nick Pappas, director de campo de la NFL, sobre el estadio donde el Real Madrid juega como local. Por segundo año consecutivo, el Bernabéu se somete a una transformación radical para acoger uno de los nueve partidos internacionales de la liga estadounidense de fútbol americano.
Los Bengals y los Falcons toman el relevo de los Dolphins y los Commanders en la cita madrileña de la NFL, sobre un escenario muy distinto al que pisan Kylian Mbappé, Jude Bellingham y Vinícius Júnior en Liga y Champions. Los cambios más profundos, sin embargo, no estarán a la vista del público.
Las principales modificaciones se concentran en el interior del estadio. Los Falcons, como equipo visitante, dispondrán de un vestuario construido expresamente para ellos; los Bengals ocuparán el espacio habitual del Real Madrid.
"Este es nuestro segundo año en Madrid. El primer año hicimos muchas obras: instalamos duchas, puertas que antes no estaban, accesos que no existían. Realizamos muchas adaptaciones de las que ahora podemos sacar partido", explicó un portavoz de la NFL.
En la zona de los Falcons se ha instalado suelo nuevo y taquillas provisionales, porque las del vestuario visitante resultaban insuficientes. "Obviamente, 25 taquillas para un equipo de fútbol no dan para nuestros 60 o 63 jugadores el día del partido. Así que hemos colaborado muy bien con el equipo de Madrid; tienen un equipo excelente. Este año es un poco más fácil porque ya conocemos el plan, podemos perfeccionarlo y mejorarlo", señalaron desde la competición.
Los Bengals se cambiarán en el vestuario del Real Madrid, el mismo que usan habitualmente Thibaut Courtois, Mbappé o Yan Diomande, aunque también ha sido necesario añadir taquillas provisionales para dar cabida a toda la plantilla. "Nuestro objetivo es que todo tenga buen aspecto y que la gente se sienta a gusto", subrayaron.
El cambio más visible aparece al cruzar el túnel de vestuarios, igualmente modificado. El Bernabéu luce ya los característicos postes de gol en forma de "Y"", de un intenso color amarillo, y una primera capa de pintura deja adivinar los límites del campo, además de los nombres y escudos de cada franquicia en los fondos. El objetivo es "dar vida a la imagen de marca" de la NFL.
"Podríamos pintar un campo en tan solo 10 horas si fuera necesario, o podemos tomarnos nuestro tiempo y hacerlo a lo largo de un par de días. Realmente depende del recinto", apuntó Pappas, que agradece contar con más margen del habitual en este segundo partido en Madrid.
A eso se suma la longitud del terreno de juego, que en el fútbol americano debe ser mayor que en el fútbol convencional. "Tradicionalmente, los campos de fútbol son lo suficientemente anchos para nuestro deporte, pero no lo suficientemente largos. Necesitamos un poco más de espacio en las zonas de fondo, y algo de espacio libre por la seguridad de los jugadores, así que ampliamos unos 6 metros cada extremo, modificando la elevación para conseguir la pendiente adecuada y que el nivel sea uniforme y homogéneo en todo el terreno de juego", detalló.
Para lograrlo, ha sido necesario retirar asientos de las primeras filas de la grada baja. "Las gradas están bastante pegadas al campo, lo cual es estupendo para los aficionados, pero hemos tenido que invadir un poco las dos primeras filas de asientos, retirando algunos para completar esa ampliación y, por supuesto, instalando césped encima", explicó el responsable de campo de la competición.
El Bernabéu cuenta con césped híbrido. "No creo que sea un reto. Simplemente no es lo que solemos utilizar habitualmente. Contamos con diferentes técnicas de cultivo, disponemos de distintos tipos de césped. En cambio, cuando jugamos a nivel internacional, gran parte de nuestros esfuerzos se centran en tener que recurrir a campos híbridos", relató Pappas.
"Lo más importante es simplemente asegurarnos de que contamos con una superficie que cumpla con nuestros estándares, que satisfaga las exigencias de nuestro deporte y nuestros jugadores", añadió el director de un equipo de 14 personas desplazadas desde Estados Unidos para tratar el césped, que trabajan "codo con codo" con el personal del Real Madrid.
El césped del partido salió el lunes del hipogeo, situado a unos 36 metros bajo tierra, y los últimos retoques se realizarán el sábado por la tarde, tras la visita de los dos equipos. "Obviamente, hay una gran diferencia de deportes y de deportistas. La forma en que se mueven nuestros jugadores es diferente. El fútbol es un deporte mucho más fluido, están en constante movimiento, fluyendo con el balón", indicó Pappas.
"Uno de nuestros jugadores realizará un cambio de dirección planificado. Correrá en una dirección y, a continuación, girará inmediatamente 180 grados hacia la otra dirección. Algunos de nuestros jugadores pesan, entre 80 y 170 kilos, y todos tienen necesidades diferentes. Así que, para ellos, se trata de adaptarse a su estilo de juego, a cómo realizan sus movimientos y también a algunas de las herramientas de las que disponen, como el calzado: cambiar las botas, modificar la longitud de los tacos, eso les ayudará a ganar tracción", añadió sobre el juego en este tipo de superficie.
El Real Madrid sustituirá ese césped en cuanto termine el encuentro. "Cada vez que se utiliza césped natural o híbrido se produce cierto nivel de deterioro o daño simplemente por el juego, no es diferente al fútbol. En este caso concreto, también traemos mucha pintura. Así que, debido a los ajustados plazos y calendarios, el Real Madrid ha optado por sustituir el campo después de nuestra marcha e instalar una nueva superficie para el resto de la temporada", reveló.
Aunque el espectáculo dure solo unas horas, la preparación del terreno de juego arranca "entre 18 y 20 meses antes" del partido. "La primera vez que visité España fue a finales de 2023 y no jugamos hasta 2025. He realizado varios viajes a lo largo del año. Suele ser cada dos o tres meses, más o menos. Vengo, visito el lugar, echo un vistazo tanto al estadio como a nuestras instalaciones de entrenamiento. Tenemos que asegurarnos de que contamos con superficies equivalentes en todos los lugares a los que puedan acudir los jugadores", concluyó Pappas.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que merece la pena realizar todas estas transformaciones en el Bernabéu para acoger un partido de la NFL, teniendo en cuenta el impacto en las instalaciones del Real Madrid?
¿Te parece que la NFL debería jugar más partidos internacionales en estadios de fútbol o prefieres que utilice recintos diseñados específicamente para el fútbol americano?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.
Comentarios (0)