Mourinho critica a Vinícius tras el gol del Real Madrid en Da Luz

Mourinho critica a Vinícius tras el gol del Real Madrid en Da Luz

El técnico del Benfica reprocha al brasileño su celebración ante 60.000 aficionados y cuestiona la actuación arbitral en el duelo ante el Real Madrid

El entrenador del Benfica, José Mourinho, ha acusado a Vinícius de "meterse con 60.000 personas" tras marcar el gol de la victoria del Real Madrid en el Estádio da Luz (0-1), en un encuentro en el que también se refirió a la polémica por un presunto insulto racista y a varias decisiones arbitrales. El técnico portugués evitó posicionarse de forma tajante sobre lo ocurrido entre el jugador brasileño y Gianluca Prestianni.

Sobre ese episodio, Mourinho afirmó: "¿Arrepentido de qué? Yo he hablado con los dos, Vinícius me dice una cosa y Prestianni me dice otra. Yo no quiero ser rojo y no quiero decir que al 100% creo solo a Prestianni, pero no puedo ser blanco y decir que lo que Vinícius me ha dicho es la verdad. No puedo, no lo sé", en declaraciones a Movistar+. De este modo, subrayó que no dispone de elementos concluyentes para inclinarse por una de las versiones.

En relación con el desarrollo del partido, el técnico consideró que el tanto del conjunto blanco marcó un punto de inflexión definitivo. "La única cosa que sé es que hasta el gol es un gran partido, con un Benfica que ha entrado muy bien y con un Madrid fortísimo que después ha cambiado el partido a partir del minuto 30-35. Vinícius marca un gol que solo Vinícius o Mbappé pueden marcar", indicó.

Sin embargo, censuró la forma en que el brasileño celebró el tanto. "Después tiene que ir a los hombros de sus compañeros y no meterse con 60.000 personas en este estadio", dijo. Y añadió: "¿En cuántos estadios ha pasado esto? Es un jugador de otro mundo, me encanta, pero marcas un gol como este... Sale a los hombros de sus compañeros. Ahí se acabó el partido", insistiendo en que la reacción del futbolista no fue la adecuada.

Mourinho también expresó su malestar con el arbitraje y aseguró que el colegiado evitó amonestar a determinados jugadores del Real Madrid. "Me expulsan porque dije una cosa muy obvia. El árbitro tenía un papel que decía que Tchouaméni, Carreras y Huijsen no pueden ver la amarilla. No ha querido dársela a Carreras y no ha querido dársela a Tchouaméni", manifestó.

En esa línea, añadió: "Yo solo le he dicho esto al árbitro porque tengo 1.400 partidos con el culito en el banquillo. Él sabía perfectamente a quién se la podía dar y a quién no se la podía dar. Al final, se la da a uno que la podía ver. Sabemos cómo funciona la cosa. El Madrid ha merecido la victoria, ha sido más fuerte". El técnico reconoció así la superioridad del rival pese a sus críticas.

Como consecuencia de su expulsión, no podrá dirigir al Benfica en el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu. "Sí, no me sentaré en el banquillo, no puedo ir al vestuario, no me puedo comunicar con el equipo. Es difícil para mí. Pero ahí están mis compañeros, mis asistentes, que harán su trabajo", concluyó.