Lando Norris celebró en Abu Dabi su primer título mundial tras finalizar tercero y aseguró que el incidente con Yuki Tsunoda no le generó preocupación al considerar que su acción era plenamente legal.
Lando Norris expresó una profunda emoción al proclamarse campeón del mundo de Fórmula 1 tras concluir tercero en el Gran Premio de Abu Dabi, un resultado que confirmó un largo proceso junto a McLaren. El británico afirmó que la intensidad del momento le llevó incluso a llorar, algo que no esperaba, y agradeció el apoyo recibido desde sus inicios por el equipo y por su familia.
En sus primeras declaraciones tras cruzar la Meta, reconoció que completar este ciclo deportivo supone entender mejor las experiencias de otros campeones. “Es un viaje muy largo. Antes de nada, gracias a mis chicos, a toda la gente de McLaren, a mis padres... Ellos son los que me han apoyado desde el principio. Es increíble, ahora sé lo que siente Max, o un poco”, señaló.
También dedicó palabras a sus principales rivales en la lucha por el título, el neerlandés Max Verstappen y su compañero de equipo, el australiano Oscar Piastri. Destacó la dificultad de competir contra ambos esta temporada y afirmó que ha sido “un placer” compartir la pugna por el campeonato con ellos.
Norris explicó que, aunque intentó centrarse en su pilotaje, era inevitable pensar en el campeonato mientras rodaba en tercera posición. Indicó que la Fórmula 1 es imprevisible y que cualquier situación puede cambiar el rumbo de una carrera, por lo que mantuvo la concentración hasta las últimas vueltas.
El británico subrayó la exigencia de la temporada, marcada por la constante presión de Verstappen y por la presencia de Piastri en la lucha matemática. Aseguró que ambos le obligaron a mantener un alto nivel de rendimiento en cada prueba, lo que prolongó la tensión hasta el final.
Según relató, su enfoque en Abu Dabi fue idéntico al mostrado durante el año: seguir empujando hasta el final para asegurar el objetivo. Señaló que esa actitud fue la clave que le permitió afrontar un calendario tan largo y disputado.
Norris restó importancia a la maniobra investigada con Yuki Tsunoda, piloto de Red Bull. “No tenía ni idea, ni me importaba. Sabía que lo que había hecho estaba dentro de la legalidad”, afirmó. Explicó que prefirió centrarse en disfrutar del momento, considerando que pocos pilotos han vivido una temporada como la suya.
El nuevo campeón mundial destacó el vínculo construido con McLaren a lo largo de los nueve años que llevan trabajando juntos. Señaló que han afrontado etapas difíciles y otras muy positivas, y que este título representa una forma de corresponder al esfuerzo común.
Norris cerró su intervención recordando el valor histórico del campeonato para el equipo. “Es el primer Campeonato de Pilotos en muchos años, así que creo que he hecho lo que tenía que hacer. Estoy orgulloso de ello, pero aún estoy más orgulloso de todo el mundo, que espero que hayan llorado”, concluyó.