El peligro oculto de las apps: tus datos pueden estar en riesgo

El peligro oculto de las apps: tus datos pueden estar en riesgo

Las aplicaciones móviles se han convertido en herramientas imprescindibles del día a día, pero su proliferación trae consigo un riesgo creciente: el acceso a datos personales y sensibles. Contactos, ubicación en tiempo real, historial de navegación o actividad en otras plataformas quedan expuestos cada vez que instalamos una app sin revisar qué información solicitamos que acceda.

Un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid recogido por la aplicación de mensajería ellu revela que más del 80% de las apps incumplen la normativa de Protección de datos. El problema: envían información personal fuera del dispositivo sin la transparencia que exige la ley.

Las redes sociales lideran la recopilación de datos, seguidas por las aplicaciones de transporte y comercio digital. La razón es simple: la mayoría de usuarios no se molesta en leer las políticas de privacidad ni revisa los permisos que acepta al instalar una app. Un clic automático que abre la puerta a terceros.

Desde ellu recomiendan empezar por lo básico: revisar los permisos concedidos y eliminar aquellos que no sean necesarios para que la aplicación funcione. Un paso sencillo que muchos olvidan dar.

El panorama se complica con la Inteligencia Artificial integrada en las apps. Estos sistemas requieren acceso a más datos para crear perfiles de usuario con fines comerciales. La recomendación es clara: comprobar si la aplicación explica qué hace con esa información y si permite desactivar estas funciones.

Otra estrategia es elegir plataformas que minimicen datos desde su diseño, usando identificadores anónimos. Si el registro es obligatorio, conviene utilizar correos secundarios o alias en lugar de los datos reales.

Mantener actualizado tanto el dispositivo como las aplicaciones es igualmente importante. Los últimos parches de seguridad mejoran la gestión de permisos y cierran vulnerabilidades que los ciberdelincuentes explotan.

"Cuando compartimos información, deberíamos hacerlo con servicios que garanticen un uso responsable de los datos", ha señalado Yago Foncillas, fundador de ellu. Para él, el usuario debe poder decidir con conocimiento qué datos entrega y para qué se utilizan.