Referirse al amor conlleva atreverse a profanar el término. “Amor” o “amar”; ¿de qué hablamos cuando hablamos de ello? Es quizás una de las cuestiones más recurrentes de la creación artística, una fuente inagotable de inspiración. Correspondido o no, romántico, amistoso, familiar o ausente; es innegable su magnitud.
“El amor es el gran enigma y la respuesta más simple a la pregunta más complicada. Y viceversa”, escribe la autora y periodista Mercedes de Pablos (Madrid, 1958) en su último ensayo y delimita un corpus concreto que le permite explorar el tema: quince experiencias de autores que sí se atrevieron a profanar el término a través de sus letras.
El libro, “Quince historias de amor y un libro en blanco” (Renacimiento, 2026), más que resolver el “enigma” y poder, por fin, teorizar sobre él, plantea un ejemplo, quince, treinta o más (si se tienen en cuenta todas las unidades de las “parejas”) de cómo se vive y se materializa el amor.
De Pablos es escritora y periodista, dedicada en gran parte a la gestión cultural e investigación social, especialmente, en las ramas de Literatura e Historia. Además de “Quince historias de amor y un libro en blanco”, es autora de libros de no ficción, como “La hoz y las flechas: un comunista en falange” (2005); relatos, “Ajuste de cuentos” (2011), o novelas, “Jonás, mapa para el buen traidor” (2020).
Como periodista, ha trabajado en radio y televisión, ocupaciones a las que se suman sus intensas colaboraciones en revistas y diarios. Ha dirigido programas en RNE, RCE y Canal Sur Televisión, además de haber sido directora de Canal Sur Radio y Andalucía Abierta Radio. Además, ha formado parte del Consejo Audiovisual de Andalucía, entre otras instituciones, y desde enero de 2025, preside el Observatorio de Igualdad de RTVE. No obstante, la literatura es la vocación a la que regresa siempre y quizá por ello le interesan las vidas de los que compartieron esta misma pulsión.
Sin tratar de imponer un canon, el libro viaja a través de las experiencias de escritores que forman parte de la cultura general por su literatura y no tanto por sus biografías, aunque muchas veces (no siempre) estén vinculadas. ¿Existe correlación entre aquel balcón que evocaba Bécquer y su amada? ¿Y su amada se corresponde con su esposa?
Bécquer, Carmen Martín Gaite, Rafael Alberti, Emilia Pardo Bazán, Antonio Machado, Carmen Laforet, Juan Goytisolo o Colombine, entre otros, protagonizan, junto a sus amantes, los capítulos del ensayo. Mercedes de Pablos los expone, esta vez, desde sus relaciones sentimentales. Ya en el prólogo, que resulta a la vez interesante, sólido y magníficamente escrito, la periodista se pregunta cómo quisieron aquellos que hablaron tanto sobre amor y cuáles son las historias de “seres que, en algunos y significativos casos, además del amor compartían pasión por la literatura”.
Todo este universo, a medio caballo entre la realidad y las letras, queda contenido en la portada y, pese a que el libro necesita un buen repaso de edición, va construyendo una idea que sobrevuela todas las páginas: el amor no tiene una única forma. Cada pareja lo vivió a su manera, algunos rompiendo moldes y otros sujetándose a ellos. También es interesante leer las vidas de las dos personas que configuran el vínculo, cómo sus experiencias los acercaron y los distanciaron. “A veces el amor los hizo pareja, pero siempre fueron amigos. A pesar de que en sus vidas nada fuera a diario sino genuinamente extraordinario”.
Un punto en el que hay que detenerse casi de manera obligatoria es en el sesgo de género. Más allá del concepto más puro del “amor”, es indudable que las relaciones se erigen sobre unos parámetros sociales que, entre otros aspectos (cuestiones de edad, maternidad, homofobia, etc.), exigen a las mujeres el rol de cuidadoras. Mercedes de Pablos conoce el tema y lo advierte, de nuevo, en el prólogo. Las mujeres que acompañaron a los grandes nombres de la literatura quedaron en su mayoría relegadas a ser la sombra del genio, a pesar de ser ellas mismas creadoras de altísima calidad.
De Pablos se toma el tiempo de resaltar quiénes fueron ellas y el papel (garantes de seguridad, tranquilidad y cuidado) que asumieron y ejercieron en cada una de sus relaciones. En este aspecto, casi todas las historias cuentan con un encuadre paralelo. Amor transformado en amistad y mujeres que perdonan, a pesar de los engaños que muchas de ellas sufren.
En definitiva, una conclusión clara es que el amor es un tema que sobrepasa a los autores. El amor va más allá de quince historias, más allá de los libros, más allá de la normatividad y los cánones establecidos. Quizás por ello queda finalmente en blanco; es tanto lo que hay que decir que desborda las páginas. Y por ello hay que seguir escribiendo, a riesgo de profanar (o reinventar) el término.