<"background-color: inherit; color: inherit; caret-color: auto;">Cambiar las reglas del juego en función del minuto y resultado de la lucha por el poder es poco democrático. Y no me extraña que en Bruselas salten las alarmas por un supuesto de la llamada "condicionalidad" respecto al acceso de los países a los fondos de ayuda habilitados por la UE para ayudar a los países más castigados por la pandemia.
<"background-color: inherit; color: inherit; caret-color: auto;">¿Cuál es el principal problema de España? Acumulamos, ciertamente, bastantes respuestas posibles, para qué nos vamos a engañar. Claro que una cosa es lo que dicen las encuestas oficiales, otra quizá la que decimos los columnistas en los periódicos y una, muy diferente, la realidad que se percibe en las calles, cada vez más desiertas en un país que siempre vivió de puertas afuera.
<"background-color: inherit; color: inherit; caret-color: auto;">En su momento, y con ocasión de los sucesivos estados de alarma, el Gobierno, a través de su grupo parlamentario pactó nada menos que con Bildu, partido que, como bien saben, ha desperdiciado todas las oportunidades imaginables para condenar _no basta lamentar o reprobar los asesinatos de ETA_ la reforma laboral del PP.
<"background-color: inherit; color: inherit; caret-color: auto;">A lo largo de mi vida he conocido muy pocas personas libres. He podido estar cerca, en una comida o en una larga velada, con poderosos, o muy ricos -que vienen a ser lo mismo- incluso con artistas admirados de gran renombre, pero escasean los ciudadanos libres, porque incluso los poderosos tienen servidumbres con los ricos, los ricos con los poderosos, y los poderosos con los dos últimos.
<"background-color: inherit; color: inherit; caret-color: auto;">Algo antisistema sí que parece Pablo Casado: su contumaz obstrucción, desobediencia más bien, al mandato constitucional de renovación de la cúpula judicial, su seguidismo de la extrema derecha ademocrática, su grosera utilización de la pandemia con fines sectarios, su designación de un personaje como Ayuso para enfrentar constantemente a la administración regional de Madrid contra el gobierno de la nación, su aprobación a que esa guerra tan estúpida y lesiva para madrileños y españoles la dirija en la sombra nada menos que Miguel Ángel Rodríguez, su dejación de la responsabilidad, en fín, de liderar una oposición conservadora civilizada, constructiva, razonable y con sentido de Estado, parece confirmar lo deslizado por Sánchez en la sesión de control del miércoles.
<"background-color: inherit; color: inherit; caret-color: auto;">La proposición de ley que impulsa el Gobierno de coalición PSOE-Podemos para cambiar el sistema de elección de parte de los miembros del CGPJ por mayoría de 176 diputados en vez de la mayoría cualificada de los 210 que establece la Constitución tiene como objetivo controlar al futuro gobierno de los jueces mediante nombramientos de vocales políticamente afines.
<"background-color: inherit; color: inherit; caret-color: auto;">En medio de un ambiente político "bronco e irrespirable", en acertadas palabras de la vicepresidenta Nadia Calviño, nada mejor que remitirse a unas declaraciones del diputado Jaume Asens, dirigente del podemismo catalán, para entender el trasfondo de la proposición de ley, ya ingresada en el telar parlamentario, que pretende cambiar el modo de elegir en las Cortes Generales a doce vocales del Consejo General del Poder Judicial.
Una semana más, la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados se convirtió en un auténtico gallinero con intercambio de insultos desde unas bancadas a las otras.
El Consejo de Ministros aprobó nuevas medidas que afectan a las empresas y que tienen que ver con la desigualdad de género. El Gobierno insiste en poner encima de la mesa informes que aseguran que la desigualdad salarial afecta a las mujeres aún realizando el mismo tipo de trabajo que los hombres.
Una de las armas más despreciables y más indignantes, de la que con una frecuencia entusiasta echan mano los funcionarios y los políticos, es el silencio administrativo.
A Pablo Iglesias los tribunales no le pueden juzgar, ya lo ha dicho él mismo, si el Tribunal Supremo decidiera abrir una investigación sobre él, sería algo "inimaginable". Es más si el mas alto tribunal español decidiera tal cosa eso significaría "una vulneración del Derecho sin parangón en este país".
Comparen ustedes. Por un lado, el decimotercer Roland Garros de Rafa Nadal en Paris, con deportivos honores a nuestro himno y nuestra bandera a escala mundial. Por otro, el tuit del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, invitándonos a recordar lo que somos: "una España solidaria, abierta y plural".
Había que estar especialmente atentos este año a la conmemoración del Día de la Fiesta Nacional. No solamente, claro, porque jamás se había celebrado en esta versión reducida y con mascarillas, sino, especialmente, para calibrar hasta qué punto la tensión política puede llegar a afectar incluso al protocolo, cosa que, hasta donde se me alcanza, no ocurrió.
Estamos a mediados de octubre y seguimos siendo gobernados con unos Presupuestos de 2018 que se aprobaron siete meses tarde y que Pedro Sánchez --entonces todavía, por poco tiempo, en la oposición-- rechazó tajantemente, aunque haya sido incapaz hasta ahora de lograr la aprobación de unos nuevos.
El Gobierno lleva meses vendiendo que los 140.000 millones de euros de los que dispondría España del Fondo Europeo para la Reconstrucción poco menos que ya nos lo han dado. Incluso ha negado que esos fondos estuvieran condicionados a reforma alguna, ni siquiera a un plan serio para la reducción del déficit.
Los ciudadanos pagan la desidia de sus gobernantes. Los poderes públicos no han hecho sus deberes.
Cuando a un partido político le agobian los problemas o un político teme por su futuro los expertos en comunicación le recomiendan que ponga en circulación una nueva historia. Un "storytelling".
<"background-color: inherit; color: inherit; caret-color: auto;">Una de las grandes diferencias entre la transición, que algunos quieren denostar ahora, y la época actual es que, en aquel momento, los protagonistas de uno y otro lado aparcaron el rencor y el odio, para el que tenían suficientes motivos, y hasta la sed de venganza, para concentrarse en lo que interesaba de verdad: una democracia en libertad, con ciudadanos en lugar de súbditos, una sociedad más igual y, cuanto antes, fuerte económicamente.
<"background-color: inherit; color: inherit; caret-color: auto;">Hace un año enterramos a Pepe Oneto, periodista de referencia, en su tierra gaditana de San Fernando. El recuerdo del amigo se cruza con las tareas de ahora mismo, coincidentes con la comparecencia pública del presidente del Gobierno para explicar su "plan de recuperación, transformación y resilencia de la economía española", ya en camino hacia Bruselas.
<"background-color: inherit; color: inherit; caret-color: auto;">Pese al confinamiento perimetral al que estan sometidos por temor a los efectos de la pandemia, quienes viven en Madrid ya pueden estar tranquilos porque el Gobierno central y el autonómico han decidido crear una comisión -el Grupo Covid-19 - que se encargará de seguir los estragos provocados por el corona virus.
En torno a la cuarta parte de los estudiantes que participaron en el botellón multitudinario que se montó en la azotea del Colegio Mayor Galileo Galilei, de Valencia, y que ha provocado un contagio masivo de Covid-19, cursa Ciencias de la Salud.
<"background-color: inherit; color: inherit; caret-color: auto;">El próximo 3 de noviembre, el Congreso de los Diputados realizará un homenaje a Manuel Azaña en el 80 aniversario de su fallecimiento en el exilio de Montaubán (Francia), donde reposan sus restos.
El Gobierno va perfilando los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año y ya se atisba que la idea es gastar como si no hubiera mañana y freírnos a impuestos.
Los sondeos de opinión no reemplazan a los datos de la jornada electoral, pero avisan. Son como el canario y el grisú. En los últimos conocidos el PP no remonta y ese gap acontece pese a la pésima gestión gubernamental de la pandemia.