“Peces” (Random House, 2026) es la última novela de Eva Baltasar (Barcelona, 1978), escritora que ha destacado en los últimos años por su estilo preciso. Es considerada como una artista que hipnotiza con una literatura de la intimidad. Antes de ser una reconocida novelista Baltasar había publicado diez poemarios. Sin embargo, su salto a la fama llegó con la novela “Permafrost” (Club Editor, 2018), la cual dio inicio a la trilogía dedicada a la mujer como protagonista: “Boulder” (2020) y “Mamut” (2022), todas ellas aparecidas en la misma editorial.
A pesar de que “Peces” no continúa con el hilo narrativo de esa trilogía, mantiene esa esencia emocional y literaria. La novela comienza con el encuentro entre una escritora y Victoria, una vendedora de pescado ambulante del norte de España, ambas serán los únicos personajes del libro. La historia es narrada en primera persona por la escritora, de manera que el lector tiene la impresión de cercanía e interacción.
Este primer encuentro genera una sensación incontrolable de atracción entre ellas dos. La narradora nos va guiando en un camino que parece el principio de una relación idílica pero que cuanto más progresa, más oscura se vuelve. En ella, la posesión, la adicción al alcohol y lo erótico juegan un papel importante.
La autora juega con las emociones de ambas mujeres, demostrando el nivel de interdependencia emocional. Enseña que el amor idealizado a veces se convierte en un tipo de relación que infecta e intoxica. Además, va aportando toques de misterio que dejan desconcertado al lector frente a las verdaderas intenciones de las protagonistas.
“Peces” es una obra breve que habla sobre el amor y cómo este puede conducir a las personas a un nivel extremo de manipulación emocional y pérdida de la identidad individual. Además, el volumen constituye una reflexión interna sobre la función terapéutica de la escritura. Para todo ello, para generar una sensación de incomodidad y angustia al lector, Baltasar no necesita más de 128 páginas.
La escritora catalana engancha al lector con sus metáforas y descripciones, aunque, de hecho, no sea una novela cómoda... Sin duda, una lectura para los amantes de la intensidad emocional.