El Pleno de Cibeles no logra consensuar una declaración por la visita del Papa

El Pleno de Cibeles no logra consensuar una declaración por la visita del Papa

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PSOE y PP chocan sobre el texto institucional de bienvenida a León XIV, que llegará a Madrid del 6 al 9 de junio

El Ayuntamiento de Madrid no ha conseguido aprobar una declaración institucional unánime para la próxima visita del Papa León XIV a la capital, prevista del 6 al 9 de junio. El fracaso se produjo en la última sesión plenaria de Cibeles antes de su llegada, después de que PSOE y PP no alcanzaran acuerdo alguno sobre el texto de bienvenida al Pontífice.

El Grupo Municipal Socialista, encabezado por Reyes Maroto, había presentado una propuesta en la Junta de Portavoces de la semana anterior. El texto contaba con el respaldo de Más Madrid y VOX, pero no logró el apoyo del Partido Popular, que consideró la declaración insuficientemente consensuada y presentó una redacción alternativa.

El desencuentro impidió que el Ayuntamiento aprobara una declaración institucional, una fórmula que exige unanimidad de todos los grupos municipales. La falta de acuerdo resultó especialmente significativa dado el carácter histórico e institucional de la visita de León XIV, que concentrará en Madrid numerosos actos religiosos, dispositivos de seguridad, refuerzos de transporte y una amplia cobertura nacional e internacional.

El PSOE defendió que su propuesta recogía “el sentir mayoritario de la ciudadanía madrileña” ante una visita de especial relevancia para la ciudad. Los socialistas sostienen que el texto estaba alejado de la polémica partidista y que había sido acordado con el Arzobispado de Madrid, dirigido por José Cobo. Por esa razón, rechazaron los cambios introducidos a última hora por el Partido Popular.

Reyes Maroto acusó al PP durante el Pleno de haber "bloqueado" la declaración institucional y de no estar “a la altura de este acontecimiento histórico para Madrid”. La portavoz socialista afirmó que el Gobierno municipal había actuado con "sectarismo" y que, con su posición, los populares solo habían conseguido hacer "el ridículo".

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, respondió a Maroto señalando que el PSOE remitió su propuesta el pasado viernes a las 13.35 horas y que el PP contestó con una modificación el lunes a las 9.35 horas. Almeida aseguró además que su grupo preguntó a los socialistas con qué persona del Arzobispado habían pactado el texto y sostuvo que no recibieron respuesta.

“Se ha negado a decirlo. ¿Por qué no quiere decirlo usted? ¿Sabe por qué? Porque como diría el capo di tutti capi, el jefe de la mafia, vaya inventada se ha pegado, señora Maroto”, espetó el alcalde en el Pleno, en una alusión indirecta al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El texto del PSOE giraba en torno a tres ejes principales: dar la bienvenida institucional al Papa León XIV con motivo de su visita a Madrid, expresar el deseo de que su estancia contribuya a fortalecer la fraternidad, la convivencia y el entendimiento entre los madrileños, y reconocer los mensajes de paz, justicia social, convivencia y defensa de los Derechos Humanos promovidos por el Pontífice.

El Partido Popular defendió que una declaración institucional debe nacer del acuerdo entre todos los grupos municipales y no de un texto elaborado unilateralmente por una sola formación política. Los populares insistieron en que no hubo una voluntad real de diálogo por parte del PSOE para construir una declaración compartida que representara al conjunto de la Corporación.

El grupo de Carlos Izquierdo sostuvo además que la propuesta socialista ofrecía una visión incompleta del Papa León XIV al limitar prácticamente su consideración a la de jefe de Estado. El PP defendió que el Pontífice es también el líder espiritual de la Iglesia católica y una referencia moral y religiosa para millones de personas.

La alternativa popular incorporaba una mención expresa al carácter de "viaje apostólico" de la visita y a la recepción de Madrid “con la calidez y el afecto que el sucesor de Pedro despierta en el pueblo madrileño, profundamente vinculado a las seculares raíces cristianas de la ciudad”.

La falta de unanimidad deja al Pleno de Cibeles sin una posición institucional común ante la llegada del Papa, en una visita que convertirá Madrid en centro de atención religiosa, social y mediática durante varios días.