Entre pastrami, periodismo y Watergate: el universo de Nora Ephron

Entre pastrami, periodismo y Watergate: el universo de Nora Ephron

Si se tuviera que describir con una sola expresión “Gente a cenar” (Libros del Asteroide, 2026) de Nora Ephron (Nueva York, 1941-2012) sería “amalgama de frivolidades”, y aun así esta definición no abarcaría la complejidad de todo lo que expresa la autora en su libro. Y es que leerse los textos de esta escritora neoyorquina supone una experiencia similar a cuando se sientan a comer dos amigos: cualquier tema de conversación -incluso si es tabú- es bienvenido.

Nora Ephron fue una periodista, cineasta y escritora estadounidense que alcanzó un extraordinario éxito laboral. En el mundo del cine, fue nominada tres veces al Oscar al mejor guion original por las películas “Silkwood” (1983), “Cuando Harry encontró a Sally” (1989) y “Algo para recordar” (1993). Asimismo, publicó varios libros de ensayos, como “Ensalada loca” (1975), “No me gusta mi cuello” (2006) y “No me acuerdo de nada” (2010), así como una única novela, “Se acabó el pastel” (1983), que adquirió gran popularidad.   

Su último libro, “Gente a cenar”, constituye una antología de quince artículos traducidos al español que ya había publicado anteriormente en diferentes medios. En él, realiza afirmaciones contundentes como: “Trabajar de periodista es exactamente lo mismo que ser la fea de la orgía”; lo cual logra gracias al uso de su ingenio y de recursos como la ironía o el sentido del absurdo para dar importancia tanto a determinados aspectos de la realidad que han sido infravalorados como para burlarse de aquellos a los que la sociedad tiene en una estima desmedida.  

Esto le lleva a tratar una gran variedad de asuntos: desde cuál es el secreto para preparar el mejor sándwich de pastrami del mundo hasta contar en gran detalle la biografía de Helen Gurley Brown, la antigua redactora jefe del “Cosmopolitan”. También cabe mencionar el humor con el que trata estas cuestiones, pues mientras que por un lado juzga ciertas prácticas con las que no está de acuerdo, como algunas normativas de las célebres revistas “Gourmet” o “Cosmopolitan”, ella misma admite más adelante caer en la tentación de su obsesión por adquirirlas. 

La mayoría de estos artículos tienen una vinculación con su vida personal o trata de aconsejar a los demás a través de su propia experiencia, como lleva a cabo en el artículo “Gente a cenar”, en el que proporciona al lector unas instrucciones muy claras sobre cómo organizar las cenas de invitados a raíz de sus propios fallos y aciertos durante el proceso. La narración de esta diversidad de relatos también es consecuencia de su trayectoria como periodista, que le ha permitido ser testigo de casos tan impactantes como el de las fotos de Boston, y de sus relaciones con otras personas influyentes. Así, a raíz de la lectura de las notas de investigación de su exesposo, Carl Bernstein, también descubrió la identidad de Garganta Profunda en el caso Watergate, cuyo propio ocultamiento de esta lo relata en uno de sus artículos.  

En definitiva, con la redacción de estos escritos la escritora pretende enseñarnos una moraleja clave, y es que el análisis de situaciones en apariencia superficiales no deja de tener relevancia en nuestro día a día. Como ella misma señaló en un programa de radio, aunque no crea que deban quedar en el olvido temas como la guerra o la liberación de la mujer, ello no implica que en la vida cotidiana vayamos al cine, agendemos una cita en la peluquería, o nos prepararemos la cena todas las noches.

@estaciondecult