Se inaugura museo con restos arqueológicos en Cortes

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Hallazgos arqueológicos del agua y transporte histórico se exhiben en el aparcamiento de Cortes.

El Ayuntamiento de Madrid ha acondicionado un espacio museográfico en el aparcamiento de la plaza de las Cortes donde se exponen restos arqueológicos descubiertos durante la remodelación integral de esta infraestructura. El área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, dirigida por Borja Carabante, ha impulsado esta iniciativa para acercar a la ciudadanía parte del patrimonio histórico localizado durante la construcción de la nueva escalera de acceso peatonal y el centro eléctrico del aparcamiento.

El espacio conserva e interpreta elementos hallados en esas excavaciones, permitiendo recorrer distintas etapas de la historia de Madrid y la evolución de sus infraestructuras de abastecimiento y transporte. Los paneles explicativos contextualizan cada descubrimiento dentro del desarrollo urbano de la ciudad.

Viajes de agua medievales bajo la ciudad

Entre los restos expuestos figura una canalización de tubería cerámica sobre asiento de aparejo simple, así como un tramo de viaje de agua construido en ladrillo y mortero de cal. Este último pertenece a la histórica red de galerías subterráneas que, desde la época medieval hasta el siglo XIX, abastecía de agua potable a Madrid. Los viajes de agua eran conducciones excavadas en el terreno que distribuían el agua desde las canalizaciones principales hasta diferentes manzanas y edificios.

Uno de los más importantes era el Viaje de Agua del Abroñigal Alto, cuyo trazado discurría por la carrera de San Jerónimo, muy próximo al lugar donde aparecieron los restos ahora exhibidos. Su conservación en el museo permite entender cómo Madrid resolvía históricamente el suministro hídrico de la ciudad.

El espacio también incorpora un tramo del antiguo tranvía que unía la plaza de Cánovas del Castillo con la Puerta del Sol, compuesto por un rail y su asiento adoquinado original. Estos restos ilustran la evolución del transporte público madrileño desde la inauguración de la primera línea de tranvía en 1871 —inicialmente de tracción animal, posteriormente impulsada por vapor y electricidad— hasta su desaparición definitiva en 1972.

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