El poso de Urdiales y la frescura de López Simón se baten en Las Ventas

El poso de Urdiales y la frescura de López Simón se baten en Las Ventas

La Feria de Otoño, uno de los últimos grandes puertos de la temporada, arranca mañana en Las Ventas con todas las miradas puestas en el interesante mano a mano que enfrentará a dos toreros y dos conceptos: el poso y el clasicismo de Diego Urdiales y la frescura y la ambición de Alberto López Simón.

Madrid será testigo de uno de los duelos más atractivos del momento, dos toreros con muy buen cartel en la actualidad gracias al extraordinario año protagonizado por ambos, lo que les ha convertido en dos de las sensaciones de este 2015.

Urdiales es uno de los mejores intérpretes del toreo clásico, un estilo que aúna pureza, misterio y torería, con el poso también de sus 16 años de alternativa, y que tan bien supo compendiar en Bilbao y Logroño, los dos privilegiados escenarios donde el riojano ha bordado el toreo este año, lo que ha propiciado que se le espere ahora con enormes ganas.

López Simón, por su parte, ha sido la gran revelación de la temporada, un joven espada, aún con la hierba en la boca, pero que ha demostrado estar preparado para competir con los mandamases del escalafón.

Su ambición por llegar a lo más alto, su seguridad y confianza en sí mismo, su incuestionable valor, el sitio en el que se pone, su toreo hondo y encajado, y su regularidad en cuanto a triunfos han hecho que en cuestión de meses haya pasado de promesa en ciernes a firme realidad.

Las Ventas lanzó su carrera el pasado mayo gracias a las dos puertas grandes que abrió, y esta misma plaza ha sido donde este joven torero madrileño, de Barajas, ha querido afrontar el reto de anunciarse en dos de las cuatro tardes de las que se compone el ciclo otoñal, un reto personal e íntimo para agradecer a Madrid todo lo que le ha dado.

Por este motivo, y además del mano a mano, que tendrá lugar el viernes con toros del Puerto de San Lorenzo, López Simón toreará también al día siguiente la corrida de Vellosino, anunciado con otros dos viejos rockeros: Uceda Leal y Eugenio de Mora, cuya inclusión en el ciclo está más justificada que la del primero por las sendas orejas que cortó en esta misma plaza a principios de año.

La última corrida de la feria, la del domingo, lucirá, como ya viene siendo habitual, el hierro de Adolfo Martín, y a ella se enfrentarán Rafael Rubio "Rafaelillo", que vuelve a Madrid tras la grandísima faena que protagonizó en el mes de mayo a un toro de Miura, Fernando Robleño, todo un experto en este tipo de afrentas, y Paco Ureña, otro de los toreros del año.

Ese mismo día, en horario matinal, se celebrará la final del certamen "Camino hacia Las Ventas", que reunirá a los alumnos aventajados de las escuelas taurinas de la Comunidad de Madrid.

En esta cuarta edición los aspirantes serán Pablo Mora, de la escuela de Moralzarzal; Carlos Ochoa y Ángel Téllez, ambos de la escuela de Madrid.

La Feria de Otoño arranca mañana con una novillada con picadores, que servirá para que el murciano Filiberto pise por primera vez el albero de la Plaza de Madrid, acompañado por Alejandro Marcos y el peruano Joaquín Galdós, con utreros de la ganadería de El Torreón.

La taquilla ha funcionado, al menos en los mismos niveles del pasado San Isidro, con datos oficiales de 15.867 de abonados, un 66,5 % del aforo total de la plaza.

No se llenará será el palco del Ayuntamiento, desocupado tras el cambio de gobierno municipal, y que ha hecho de este otoño la primera feria taurina en Madrid sin representantes de su consistorio en los tendidos.