El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado este miércoles una nueva ampliación presupuestaria de 3,9 millones de euros destinada a prestaciones económicas del Sistema público para la Autonomía y Atención a la Dependencia. Con esta nueva partida, la inversión total en este ámbito durante 2025 alcanza los 399,9 millones de euros, lo que supone un récord histórico para la región en materia de apoyo a personas en situación de dependencia.
El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, ha destacado que este nuevo incremento tiene como objetivo dar cobertura al aumento progresivo de beneficiarios previsto para los próximos meses, que superará los 87.000 madrileños. La decisión refuerza el compromiso del Gobierno autonómico con uno de los sectores más sensibles de la política social.
El presupuesto inicial aprobado en diciembre de 2024 para dar continuidad a las ayudas existentes y afrontar nuevas altas en 2025 ascendía a 384,5 millones de euros. En mayo se sumaron 3,5 millones más; en julio, otros 8 millones; y ahora, esta última ampliación sitúa el montante total en casi 400 millones, reflejo de una gestión flexible que responde al crecimiento de la demanda y a la necesidad de garantizar el bienestar de quienes requieren cuidados especializados o apoyo en su vida diaria.
Las prestaciones económicas enmarcadas en este sistema se dividen en tres tipos. La más extendida es la ayuda para cuidados en el entorno familiar, que consiste en una asignación mensual para las familias que atienden directamente a personas dependientes en sus domicilios. Esta medida busca apoyar la labor de los cuidadores no profesionales y mantener a los beneficiarios en un entorno conocido y estable.
Otra modalidad es la prestación vinculada al servicio, que permite a los ciudadanos completar el coste de un recurso privado debidamente acreditado que elijan libremente. Esta opción garantiza la atención personalizada a través de centros o servicios especializados sin depender exclusivamente de la oferta pública.
Por último, se encuentra la ayuda para asistencia personal, orientada a facilitar la autonomía de los beneficiarios mediante el apoyo directo de un asistente que les acompañe en actividades cotidianas, fomente su independencia y contribuya al desarrollo de su proyecto vital. Esta línea cobra especial relevancia en casos de personas con discapacidad que desean mantener una vida activa e integrada en la sociedad.