PP y Vox tumban en Cibeles la propuesta del PSOE para ampliar las oficinas de atención a migrantes

PP y Vox tumban en Cibeles la propuesta del PSOE para ampliar las oficinas de atención a migrantes

El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha rechazado este martes, con los votos en contra de PP y VOX, una proposición del Grupo Municipal Socialista para ampliar hasta un mínimo de cinco las oficinas municipales de información, orientación y acompañamiento a la población migrante, así como reforzar de forma temporal las oficinas de atención a la ciudadanía y los centros de servicios sociales.

La iniciativa, defendida por la portavoz socialista, Reyes Maroto, pretendía adaptar los recursos municipales al nuevo proceso extraordinario de regularización impulsado por el Gobierno de España, que, según ha señalado, podría beneficiar a más de 120.000 residentes en la capital. Actualmente existen dos oficinas específicas, ubicadas en Tetuán y Carabanchel, y el PSOE planteaba extender la red hasta al menos cinco puntos para garantizar una atención “ágil, cercana y territorialmente equilibrada” en los 21 distritos.

Maroto ha enmarcado la propuesta en lo que ha definido como un modelo de “dignidad migratoria”, frente a otro basado en el “miedo y la exclusión”, y ha acusado al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, de situarse “del lado del odio” por oponerse a la regularización. También ha vinculado la posición del PP madrileño con decisiones políticas adoptadas en el pasado por la Comunidad de Madrid, en un discurso muy crítico con la estrategia de los populares.

Desde el Gobierno municipal, el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, ha replicado que la regularización es una competencia exclusiva del Ejecutivo central y ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de actuar de forma unilateral, sin contar con los ayuntamientos. Ha advertido del impacto administrativo, económico y social que, a su juicio, conllevará la medida y ha cuestionado si el Estado asumirá el coste de nuevas oficinas y del refuerzo de servicios públicos como sanidad, educación o transporte.

Fernández ha defendido que Madrid no puede convertirse en “estructura auxiliar” de decisiones adoptadas sin planificación conjunta y ha apostado por un modelo de inmigración “ordenada, con legalidad y capacidad real de integración”. En su intervención final, ha acusado a la izquierda de utilizar la inmigración como herramienta política y ha reivindicado lo que ha denominado la política del “sentido común”.

El portavoz de Vox, Javier Ortega Smith, ha anticipado el voto en contra de su grupo y ha cargado contra las regularizaciones masivas, que, a su juicio, incrementan la presión sobre la vivienda y los servicios públicos y generan un “efecto llamada”. Ha sostenido que detrás de estas medidas hay un intento de modificar el censo electoral ante la pérdida de apoyo entre los votantes españoles.

Por su parte, Más Madrid ha respaldado la iniciativa socialista. La concejala Carolina Elías ha defendido que facilitar la regularización es apostar por empleos con derechos y por la convivencia, y ha subrayado que vivir en situación administrativa irregular implica hacerlo “con miedo” y vulnerabilidad.

En el turno de cierre, Maroto ha acusado a PP y Vox de “criminalizar y estigmatizar” a las personas migrantes y ha defendido que procesos anteriores, como el de 2005, no generaron el “efecto llamada” del que advierte la derecha. El debate ha evidenciado dos posiciones enfrentadas sobre cómo abordar la inmigración en la capital, con el foco puesto en la capacidad de los servicios públicos y el modelo de integración.