El consejero critica la empresa pública Casa 47 por ofrecer solo 637 viviendas mientras defiende la estrategia regional de construcción.

El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, arremetió este jueves contra el "chiringuito" de la empresa pública Casa 47. Lo calificó de "de risa" por contar con apenas 637 viviendas, aunque el Gobierno prevé sumar otras 100.000 en los próximos diez años.
Rodrigo lo tachó de "una vergüenza" porque se "cachondean de todos los españoles". Lo dijo durante la sesión de control al Gobierno en el Pleno de la Asamblea de Madrid. También cuestionó los supuestos alquileres asequibles de Casa 47, que "excluyen a los que cobran el Salario Mínimo Interprofesional", algo que calificó de "muy clasista".
Frente a esa gestión, el consejero defendió la política madrileña de vivienda, centrada en la construcción. Aseguró que al término de la legislatura habrán facilitado la edificación de más de 70.000 viviendas con algún tipo de protección pública.
Rodrigo precisó que 19.000 viviendas las está construyendo directamente el Gobierno de la Comunidad de Madrid: 16.500 a través del Plan Vive y 2.700 mediante la Agencia de Vivienda Social. Añadió que la región también ha acometido la rehabilitación de más de 80.000 viviendas.
El consejero subrayó además que se han sentado las bases para que en los próximos 15 años "se puedan construir entre 200 y 300.000 viviendas en 31 nuevos desarrollos urbanísticos", frente a un balance nacional al que describió como "el fracaso más absoluto y el de los anuncios vacíos".
El diputado de Más Madrid Jorge Moruno replicó que el consejero recurre a "el argumentario de siempre con medias verdades y cifras inventadas", aunque sostuvo que eso no puede "tapar la incompetencia" del Gobierno madrileño, con precios de compra y alquiler "más altos que nunca".
Moruno señaló que Madrid se encuentra "por debajo de la media española en vivienda protegida" y que "el parque de vivienda público está a niveles del año 2005". Reprochó al Gobierno que su apuesta real sea convertir la región en una "zona atractiva para la especulación internacional".