En la operación participaron 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Municipal, mientras la organización de la acampada denuncia heridos por golpes y gas pimienta.

Desalojo policial de la acampada de Sol, que la organización denuncia como violento
La Policía Nacional y la Policía Municipal han desalojado esta madrugada a 334 personas de la Acampada 26S de la Puerta del Sol, en una operación que se ha saldado con dos detenidos por desobediencia y resistencia. La Delegación del Gobierno en Madrid la ha defendido como una medida de "último recurso", adoptada tras un "proceso de actuación gradual" y después de que la protesta perdiera su carácter reivindicativo inicial y derivara en alteraciones del orden público.
Según fuentes de la Delegación del Gobierno, el dispositivo lo formaron 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Policía Municipal de Madrid, con la participación de bomberos y servicios sociales.
La cuenta oficial de la acampada ha denunciado en Instagram un desalojo "mediante una intervención policial violenta", "ejecutada por unidades antidisturbios bajo las órdenes de la delegación del Gobierno", que habría dejado varias personas heridas a causa de "golpes y del uso de gas pimienta". "En estos momentos estamos trabajando para comprobar el estado y la integridad de todas las compañeras", ha señalado la organización.
La publicación incluye varios vídeos en los que se ve a agentes antidisturbios de la Policía Nacional acompañando a varias personas desde el interior de la acampada hacia el exterior.
En un comunicado, la Delegación, que dirige Pilar Trinidad desde hace una semana, ha respondido a estas acusaciones. El texto no menciona las cargas ni el uso de gases lacrimógenos que denuncian los acampados, pero insiste en que el desalojo se ha desarrollado "sin disturbios ni episodios de violencia". La institución agradece además la profesionalidad de quienes han intervenido en una actuación completada "sin alteraciones violentas del orden público, bajo los principios de oportunidad, congruencia y proporcionalidad".
Según la Delegación, el Gobierno protegió en un principio el derecho fundamental de reunión, al existir una "finalidad reivindicativa común". Sin embargo, subraya que ese derecho "no es ilimitado" y que, tras más de un mes de protesta, se ha constatado un "cambio en las circunstancias y naturaleza de la acampada".
La institución explica que las principales organizaciones participantes se retiraron y que buena parte de quienes pernoctaban eran ya "personas sin hogar" y "colectivos vulnerables". A ello se sumó "la existencia de diversos hechos presuntamente delictivos e incidentes ocurridos en el interior o en el entorno inmediato de la acampada", comunicados por la Jefatura Superior de Policía de Madrid, lo que generó un "peligro concreto para personas y bienes".
La Delegación sostiene que el desalojo no fue repentino, sino el final de semanas de mediación. El 26 de octubre, el entonces delegado, Francisco Martín, envió un escrito a los acampados en el que consideraba "razonable" el tiempo transcurrido para trasladar sus exigencias a la sociedad y planteaba el fin de la protesta. Sin respuesta, el 29 de octubre se remitió un segundo requerimiento que exigía el "desmantelamiento de la acampada a la mayor brevedad".
El 30 de octubre, los propios interlocutores de la acampada comunicaron la disolución de todas las comisiones organizativas y el fin de la reivindicación inicial, aunque permaneció en la plaza un grupo "residual" que se negó a marcharse.
Ante esta situación y los informes policiales sobre incidentes en el entorno, la delegada emitió un oficio para restablecer la normalidad "llevando a cabo las acciones necesarias", aunque "siempre bajo los criterios proporcionalidad y oportunidad y con especial atención a las personas vulnerables".
Este mismo lunes, los integrantes de la Acampada 26S que seguían en Sol habían anunciado que permanecerían allí hasta la huelga general del 11 de noviembre, después de que la mayoría de las comisiones anunciaran el fin de semana su disolución y el traslado de su actividad a los barrios. Además, medio centenar de personas sin hogar se habían constituido en asociación para seguir en la plaza, y las comisiones aclararon que cualquier iniciativa de este colectivo sería responsabilidad suya.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que la Policía Nacional actuó de forma proporcionada al desalojar la acampada de Sol, o consideras que se excedió en el uso de la fuerza?
¿Piensas que el Gobierno debería haber permitido que la protesta continuara más tiempo o estaba justificado intervenir tras más de un mes de acampada?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.
Comentarios (0)