El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha reafirmado su apoyo a la dirección del partido y ha asegurado que no teme "a nada ni a nadie" respecto a la suspensión cautelar de militancia de Javier Ortega Smith, quien fue sancionado por desacatar una resolución del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) que ordenaba su cese como portavoz de la formación en el Ayuntamiento de Madrid.
Durante un acto en Peñafiel (Valladolid) enmarcado en la precampaña para las elecciones de Castilla y León, Abascal subrayó que la dirección de Vox es la que "manda", y que esa estructura de poder seguirá siendo la misma. Además, defendió que su partido no se centra en sus "cuestiones internas", sino en los problemas de los españoles, especialmente aquellos que "no llegan al final de mes".
El líder de Vox fue tajante cuando se le preguntó si temía que Ortega Smith no entregara su acta como concejal. "No temo a nada ni a nadie", respondió, destacando que Vox es un "proyecto de futuro" que sigue creciendo, a pesar de los debates sobre su estructura interna. También ironizó sobre el "apellido de fundador" que los medios atribuyen a algunos miembros del partido, y defendió que Vox tiene "más fundadores que afiliados".
Abascal también abordó el tema de los presupuestos de Vox, aprobados a través de Whatsapp, y justificó esta medida al destacar que su partido tiene "presupuestos", algo que, según él, no ocurre ni con el Gobierno ni con muchas comunidades autónomas. "Hacemos las cosas en tiempo y forma", afirmó, criticando el debate generado por esta situación mientras "la gente tiene problemas más importantes".
Por último, el presidente de Vox invitó a quienes piensan que el partido ha actuado mal a llevar el asunto a los tribunales, asegurando que si lo hacen, "van a perder".