El portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Madrid y diputado en el Congreso, Javier Ortega Smith, ha lanzado este lunes un mensaje cargado de advertencias internas hacia la dirección de su propio partido, después de ser relevado de la portavocía adjunta en la Cámara Baja. A través de su perfil en la red social X, el dirigente madrileño ha urgido a Vox a no perder el rumbo ni traicionar su origen.
“No olvidar de dónde venimos y para qué nacimos, para no equivocarse nunca hacia dónde vamos”, ha escrito, en un mensaje acompañado de imágenes de archivo junto a exdirigentes hoy alejados de la formación.
Entre las fotografías compartidas se incluyen instantáneas con Iván Espinosa de los Monteros y Rocío Monasterio, antiguos referentes de Vox en Madrid, caídos en desgracia tras sus respectivas salidas del partido. Ortega Smith ha acompañado esas imágenes con frases que apelan a los orígenes del proyecto y a la lealtad al ideario: “Muchos empujaron con fuerza por convicciones, otros se subieron mucho después sólo cuando ya vieron el éxito”. Un tono que alimenta la percepción de distanciamiento con la actual dirección nacional.
La dirección de Vox anunció su cese como portavoz adjunto en el Congreso este lunes, una decisión que se produce tras meses de tensiones internas y un claro enfriamiento de las relaciones con Ortega Smith, uno de los fundadores del partido y figura clave en su consolidación. Su enfrentamiento con Macarena Olona en 2022 marcó un punto de inflexión, tras el cual Santiago Abascal lo apartó de la Secretaría General en favor de Ignacio Garriga.
Durante su etapa como vicepresidente del partido, Ortega Smith llegó a advertir públicamente de los riesgos de que Vox se convirtiera “en una agencia de colocación”, en referencia a fichajes sin arraigo ideológico. Ese tipo de declaraciones, sumadas a informaciones que apuntaban a su posible intención de disputar el liderazgo del partido en la Asamblea de 2024, profundizaron su aislamiento dentro de la cúpula.
Tras la Asamblea de este año, que revalidó a Abascal con más del 90 % de los votos, Ortega Smith fue apartado de la vicepresidencia del partido, aunque se mantuvo en la Ejecutiva como vocal junto a Jorge Buxadé y Reyes Romero. Un gesto que evidenció la voluntad de apartarlo de las decisiones clave, sin expulsarlo del núcleo formal de dirección.
En los últimos meses, Ortega Smith ha protagonizado gestos que han sido leídos como desafíos a la línea oficial del partido. Su presencia en la presentación del 'think tank' impulsado por Iván Espinosa de los Monteros, uno de los exdirigentes más críticos con la evolución interna de Vox, fue interpretada como una provocación, a pesar de que él mismo lo justificó como una visita amistosa en el ámbito personal.
Igualmente, su asistencia a la tribuna de autoridades durante el desfile militar del 12 de octubre contrastó con la ausencia de Santiago Abascal, quien declinó acudir por la presencia del Gobierno. Vox intentó restar importancia a estos gestos, alegando que Ortega Smith actuó a título particular, y el propio Abascal evitó hacer comentarios públicos al respecto.